MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
El acercamiento a la Luna es el momento culminante de la misión Artemis II de la Nasa, que se lanzó al espacio el miércoles 1 de abril, enviando a los astronautas de la Nasa Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, así como al astronauta canadiense Jeremy Hansen, rumbo a la Luna
El branding estelar de Artemis II
La presencia de marcas comerciales en la misión Artemis II evidencia cómo la visibilidad espontánea puede generar impacto global sin una inversión publicitaria directa
La llegada al espacio de Nutella y Apple marca un punto de inflexión en la publicidad. El protagonismo de ambas marcas en la misión Artemis II no solo impulsó su viralización en redes sociales, sino que fortaleció su posicionamiento y su narrativa ante los consumidores.
En medio del regreso de astronautas a la órbita lunar, este hito abre un nuevo frente en el marketing. Mientras el iPhone 17 Pro Max se convierte en uno de los primeros dispositivos personales en viajar con una tripulación, Nutella gana visibilidad tras su aparición inesperada en una transmisión en vivo desde la nave.
Lejos de ser simples productos en un hecho histórico, ambos casos han generado recordación y conversación global, alimentando la idea de una nueva era de la publicidad: una en la que, con o sin intención, las marcas logran insertarse en momentos de alto impacto mediático.
El fenómeno también evidencia un cambio en el comportamiento de las audiencias, que responden con mayor fuerza a contenidos espontáneos que a estrategias tradicionales. La autenticidad -o la percepción de ella- se convierte en un activo clave capaz de amplificar el alcance de una marca sin necesidad de inversión directa.

“Si las personas ven que los astronautas usan su mismo teléfono o su misma crema de avellanas, se genera mayor confianza y, en algunos casos, una percepción de estatus más alto”, aseguró Gustavo Torres, experto en tecnología y director de Tecnogus.com.
El iPhone 17 Pro Max se ha consolidado como una herramienta clave para documentar momentos icónicos de la misión, como la imagen de la astronauta Christina Koch observando la Tierra desde la nave.
Su uso, autorizado por la Nasa, evidencia la integración de tecnología de consumo en misiones espaciales y refuerza la asociación de la marca con atributos como innovación y aspiración.
“Al estar en una misión espacial tan reputada, las personas pueden asignarle los valores de la operación de la Nasa a cada marca”, añadió Torres.
A esto se suma el componente aspiracional. “Ver un iPhone en el espacio hace que se perciba como un producto extraordinario, capaz de operar en condiciones extremas”, explicó Felipe Lizcano, cofundador de Red Design Systems.
“Que la Nasa elija el iPhone para documentar un hito histórico trasciende la publicidad y se convierte en una validación; es una certificación de ingeniería de alto nivel”, añadió Simón Hernández, experto en tecnología.
El caso de Nutella, que según la información disponible se dio de forma casual, también alcanzó una visibilidad masiva. En una transmisión en vivo, un frasco apareció flotando frente a la cámara, captando la atención de millones de espectadores. El video se viralizó rápidamente y desató teorías y bromas en redes sociales, donde algunos usuarios lo calificaron como el primer “comercial espacial”.
“Cuando se ve un frasco flotando, se disparan las visualizaciones. La marca fue muy hábil al montarse en la ola de la publicidad”, añadió Lizcano.
En línea con esto, la marca aprovechó la coyuntura para reforzar su mensaje, destacando que era “un honor haber viajado más lejos que cualquier otra difusión en la historia, llevando sonrisas a nuevas alturas”.
De acuerdo con Lizcano, este tipo de apariciones impulsa la asociación de los productos con éxito.“Las personas sienten que acceden a algo aspiracional, incluso si los dispositivos han sido modificados para funcionar en condiciones extremas”, explicó. Aunque la Nasa ha aclarado que no se trata de publicidad pagada, esta condición puede resultar aún más beneficiosa para las marcas. El hecho de que no sea patrocinado refuerza la idea de uso genuino.
La Luna no es solo un desierto silencioso: es también un museo olvidado de la humanidad. A lo largo de las misiones espaciales, distintos países han dejado allí huellas que van desde lo simbólico hasta lo científico: una fotografía familiar abandonada por un astronauta, pelotas de golf que volaron en gravedad mínima, una escultura en honor a los caídos, vehículos de exploración, banderas que aún resisten y hasta partes de cohetes. En total, decenas de objetos permanecen sobre la superficie lunar como testigos inmóviles de la ambición humana por conquistar el espacio.
La misión Artemis II inicia su regreso después de romper récords de distancia en sobrevuelo lunar, con un papel importante de las ingenieras colombianas