Transporte

La inauguración del Túnel de La Línea


El presidente de la República, Iván Duque, puso en operación la obra más importante de la infraestructura nacional

La Union Temporal Segundo Centenario le envió una carta al presidente Duque en la que detalló varios problemas que tuvo la obra

Juan Sebastian Amaya

Ayer se inauguró una de las obras de infraestructura más grandes e importantes del país, el Túnel de La Línea, pero más allá de la buena noticia, la Unión Temporal Segundo Centenario recordó que la historia de este proyecto estuvo marcada por retrasos, sobrecostos e, incluso, posibles casos de corrupción.

El pronunciamiento se sumó a voces que han dicho que la obra solo cumple con la mitad de su propósito, pues tendría que haberse dejado en dos sentidos, y no solo en uno, como pasa hoy.

En una carta enviada al presidente Iván Duque, se contó la historia del túnel desde su perspectiva, y empezó recordando que el contrato 3460 del 2008 tenía un valor de $629.052 millones y un plazo total de 70 meses, es decir, debió ser inaugurado en 2014.

Cuando se terminó ese contrato en 2014, por no haberle dado disponibilidad presupuestal, el avance consolidado, entre las dobles calzadas y el túnel principal era de 92%, según la Unión Temporal Segundo Centenario (Utsc), y de 88%, según el Invias, progresos que fueron ejecutados y pagados con la suma de $975.511 millones que significó un valor adicional de $346.459 millones.

En cuanto al faltante (12%), su costo promedio fue estimado en $860.000 millones, pero según la Utsc, la obra podría ejecutarse con $105.000 millones y así se lo hicieron saber el expresidente Juan Manuel Santos.

En la misiva, se reseñó que el Invías les contestó con una negación a la propuesta y abrió una selección abreviada por $224.000 millones, la cual se adjudicó a un único proponente (Conconcreto y CSS Constructores), firmando el contrato 806 del 2017 para “la terminación del Túnel de la Línea y la segunda calzada Calarcá-Cajamarca”.

Ya en el inicio del Gobierno Duque, el Ministerio de Transporte solicitó $620.000 millones más aduciendo un estudio pagado por Conconcreto al consultor Ingetec (interventor en Hidroituango), lo que la Unión Temporal Segundo Centenario cataloga como “una clara falta de ética”.

Con base en este estudio, se adicionó al contrato 806 la suma de $119.000 millones y, posteriormente, $20.000 millones más; pero se tuvo que hacer la apertura de tres licitaciones adicionales por un valor de $460.000 millones.

Al hacer las cuentas finales para la terminación de ese 12% restante, dice la carta, se han comprometido $860.000 millones adicionales y el proyecto se terminará recién en abril del 2021 (53 meses más).

La Unión Temporal Segundo Centenario aseguró que revelaría con más detalle los inconvenientes que encontró en la obra, y mientras esto sucede, a esto se suma que, sobre el túnel, por ejemplo, siempre quedará el interrogante de haberlo hecho en un solo sentido, decisión que fue tomada en su momento por el exministro de Transporte Andrés Uriel Gallego, aduciendo restricciones presupuestales y altos costos que al final se notaron en la ejecución del Túnel, que finalmente fue entregado pese a los líos contractuales.