Hacienda

Economía y regiones 2020


Este es el panorama de la política regional para los próximos cuatro años después de las elecciones del domingo

El peso relativo de Barranquilla en el PIB departamental es de 83,19%, por lo que es una ciudad clave. Tiene casi 2 millones de habitantes y una tasa de desempleo de 56,3% .

José González Bell - jgonzalez@larepublica.com.co

Jaime Pumarejo Heins fue elegido como el nuevo alcalde de Barranquilla con 62,59% de los votos, es decir más de 294.000 apoyos. La elección no genera sorpresa, pues siempre lideró en las encuestas por un margen elevado con respecto a sus contrincantes y tuvo el apoyo del actual alcalde Alejandro Char. Si bien durante las últimas administraciones se ha visto un avance en materia de infraestructura y educación, hay tres aspectos importantes que el nuevo mandatario tiene que mejorar: informalidad, la APP del Río Magdalena y la seguridad.

Aunque durante el período del alcalde Char el desempleo estuvo en las cifras más bajas del país en varias ocasiones, la informalidad aqueja la economía de la capital de Atlántico. De acuerdo con cifras del Dane, en el trimestre móvil junio-agosto la tasa en la capital del Atlántico fue de 7,6%, la segunda menor del país. Disminuyó en 0,8 puntos porcentuales frente al 8,4% de 2018. Sin embargo, la informalidad durante el mismo período fue de 56,3%, por encima de la media nacional.

Según el economista Joseph Dacarett, mejorar en esta materia es clave para aumentar la competitividad de la ciudad. “En la economía hay dos elementos: los psicológicos y los técnicos. En este último tema, hay unos baches como la informalidad. La ciudad necesita hacer un mayor esfuerzo en la legalización de los empleos, la formalización de las empresas y generar una mayor dinámica para que siga llegando mucha más inversión que realmente genere empleos de calidad. En el tema psicológico, todo es positivo, la ciudad tiene un alto optimismo por lo que ha pasado con las grandes obras de infraestructura y lo que han hecho los últimos dos alcaldes”, expresó el experto.

Con casi 2 millones de habitantes, el peso relativo de Barranquilla en el PIB departamental es de 83,19%. El valor agregado de la ciudad (según el último dato público que es a 2017) es mayor a $30,6 billones y el PIB cápita registra $16,30 millones.

Jairo Parada, docente de economía de la Universidad del Norte, señaló que Pumarejo no va a tener el mismo espacio fiscal para la inversión pública, pues Char ejecutó mucha inversión con licencias futuras hasta 2035, por cerca de $3 billones, es decir, casi el presupuesto de la ciudad. “Solo el año entrante, 60% de los recursos propios se tendrán que usar para pagar deudas en los bancos”, expresó el experto.

Si bien la APP (Alianza Público Privada) del Río es un proyecto nacional, que debe sacar adelante el MinTransporte, Pumarejo deberá hacer las gestiones para que se acelere la implementación de esta y así garantizar la profundidad del canal de acceso a la zona portuaria de Barranquilla todo el año. Una tarea que sus antecesores no pudieron concretar.

El objetivo es que el flujo de carga por el puerto de Barranquilla sea mayor, lo que representa más competitividad. En septiembre, por ejemplo, cuando se hicieron labores de dragado, subió 26% al llegar a 961.000 toneladas y el puerto recibió 20 embarcaciones, cifra que no se había registrado en los últimos dos años.

Otro aspecto fundamental es mejorar la seguridad, pues las cifras evidencian un aumento de hechos delictivos en los últimos años. Además, debe combatir al microtráfico y las bandas delincuenciales. Según la encuesta “Barranquilla, cómo vamos” 2018, la seguridad es lo que más preocupa. A pesar de esto, 87% de los barranquilleros cree que la ciudad va por buen camino.