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El Servicio Geológico Colombiano reportó que el sismo registró una magnitud de 7,4, con profundidad de 96 km, lo que lo convierte en el más fuerte desde 1979
Terremoto 10 de agosto en Colombia
Algunas naciones latinas ya anunciaron la movilización de equipos y entidades como la Unión Europea y la ONU hicieron públicos los planes de ayuda
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Las reacciones y manifestaciones internacionales tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el 10 de agosto no solo han dejado mensajes de apoyo, sino también llamados a la acción. Esto le abre la posibilidad al país de contar con equipos de búsqueda y rescate, personal sanitario, asistencia humanitaria y capacidades tecnológicas para apoyar la respuesta a la emergencia.
Una de las primeras ayudas internacionales más concretas provino de Ecuador. El presidente Daniel Noboa anunció que puso a disposición de Colombia un equipo de Búsqueda y Rescatistas Urbanos, Usar, integrado por 47 especialistas, caninos entrenados y autonomía para operar durante siete días.
Este tipo de equipos está preparado para intervenir en escenarios de colapso estructural. Su trabajo incluye la búsqueda y localización de personas atrapadas entre escombros, operaciones de rescate técnico y otras tareas necesarias tras el derrumbe de edificaciones.
“Toda nuestra solidaridad con Colombia y con las familias afectadas por el sismo de esta mañana. Colombia, Ecuador está con ustedes. Ponemos a su disposición nuestro equipo Usar: 47 rescatistas, canes especializados y equipos con autonomía para operar durante siete días. Estamos listos para movilizarnos cuando lo requieran”, dijo Noboa.
La capacidad ofrecida por Ecuador cobra relevancia por la experiencia reciente del país. Tras los terremotos que golpearon a Venezuela en junio, Quito movilizó un contingente de 47 rescatistas y dos perros, además de seis toneladas de equipamiento, drones y sistemas de internet satelital.
El Salvador también realizó una de las propuestas más específicas. El presidente Nayib Bukele manifestó que su país estaba preparado para apoyar a Colombia con equipos de rescate, médicos, paramédicos e insumos, en caso de que las autoridades colombianas requieran esas capacidades.
“Colombia cuenta con equipos de emergencia y rescate en las zonas afectadas, y confiamos en su capacidad para responder ante esta emergencia. Sin embargo, desde El Salvador estamos en comunicación y listos para apoyar de inmediato con nuestros equipos de rescate, médicos, paramédicos, insumos o cualquier otra ayuda que nuestros hermanos colombianos consideren necesaria”, posteó Bukele en su cuenta de X.
México abrió canales de coordinación. El gobierno de Claudia Sheinbaum informó que estableció contacto con la Cancillería colombiana y manifestó su disposición a prestar el apoyo que sea requerido. Brasil por su parte, señaló que se encontraba a disposición para brindar asistencia.
Estados Unidos también manifestó su disposición a colaborar. El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que la administración de Donald Trump monitorea la situación y está preparada para brindar apoyo a Colombia. El Comando Sur estadounidense expresó sus condolencias y respaldo a los equipos que participan en las operaciones de rescate.
Uno de los casos particulares en la respuesta regional es Venezuela, que pocas semanas atrás enfrentó su propia emergencia por dos fuertes terremotos.
“El Gobierno venezolano, a través de los mecanismos de cooperación bilateral y de los organismos de protección civil, pone a disposición del Gobierno colombiano el envío de grupo de rescatistas y de ayuda humanitaria necesaria dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación”, declaró el gobierno venezolano a través de un comunicado.
El ofrecimiento se produce después de que Colombia asumiera el papel contrario durante la emergencia venezolana. Tras los terremotos de junio, el país movilizó a Venezuela equipos de búsqueda y rescate para participar en las operaciones sobre estructuras colapsadas.
Pero, no toda la asistencia internacional depende de movilizar personal hasta Colombia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció la activación de Copernicus, el programa de observación de la Tierra de la Unión Europea, para colaborar con las operaciones posteriores al terremoto.
“El corazón de Europa está con el pueblo de Colombia tras el terrible terremoto en la región del Chocó. Ya hemos movilizado a Copernicus, nuestro servicio de satélites, para ayudar en las operaciones de rescate”, posteó Von der Leyen en su cuenta de X.
Copernicus cuenta con un Servicio de Gestión de Emergencias que utiliza imágenes satelitales para producir información geoespacial después de catástrofes como terremotos, inundaciones, incendios, tsunamis y erupciones volcánicas.
Una de sus herramientas es Rapid Mapping, un servicio que funciona las 24 horas y puede producir información en horas o días después de una emergencia. Entre sus productos se encuentran mapas para delimitar las zonas afectadas y evaluar la magnitud de los daños.
La información puede incluir capas sobre carreteras e infraestructura crítica. Estas capacidades resultan útiles en áreas donde el acceso terrestre es difícil o las comunicaciones están afectadas, como ocurre en algunas zonas de Chocó.
El sistema no es nuevo para Colombia. Copernicus ha sido utilizado previamente para evaluar emergencias en el país, como ocurrió en las recientes inundaciones registradas este año en Córdoba.
Naciones Unidas confirmó que cuenta con equipos evaluando la situación en las zonas golpeadas por el terremoto y mantiene contacto directo con las autoridades nacionales y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
La coordinadora residente de Naciones Unidas en Colombia, María José Torres Macho, explicó que el organismo prepara junto con el Gobierno una primera reunión de respuesta de emergencia para establecer cuáles son las necesidades y qué asistencia puede movilizarse.
La ONU cuenta con presencia previa en algunos de los departamentos afectados, condición que permite movilizar recursos sin esperar la llegada de contingentes desde el exterior.
“Tenemos capacidad territorial para responder en esas zonas”, señaló Torres y agregó que una vez identificadas las necesidades, las agencias pueden concentrar su apoyo en áreas como seguridad alimentaria, salud, agua y saneamiento, y protección de niños y familias en condiciones de vulnerabilidad.
“Nuestros pensamientos están con todas las personas que han sufrido como consecuencia de este terremoto y estamos preparados para ayudar en lo que sea necesario”, dijo el portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Farhan Haq.
El portavoz advirtió que la conectividad limitada en algunas zonas rurales dificulta la evaluación completa del impacto, por lo que todavía se desconoce el alcance total de los daños.
Entre las capacidades disponibles por la organización se destaca la del Programa Mundial de Alimentos, que tiene infraestructura logística cerca de las zonas afectadas. Naciones Unidas también informó que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo fue contactado para apoyar la evaluación de daños mediante tecnologías como drones.
Asimismo, la Organización Panamericana de la Salud señaló que mantiene contacto con las autoridades colombianas para prestar el apoyo que el país requiera en salud pública y atención de la emergencia.
Desde la ONU señalaron que la Organización Internacional para las Migraciones sigue la situación junto con las autoridades y sus socios, y indicó que está preparada para contribuir a la respuesta, incluida la atención de personas desplazadas por el terremoto. Acnur comenzó a evaluar el impacto del sismo y manifestó su disposición a apoyar las labores en coordinación con las autoridades.
Finalmente, el Fondo de Población de Naciones Unidas llamó la atención sobre otro de los efectos que pueden generar este tipo de desastres: el aumento de los riesgos de violencia de género y las dificultades de acceso a servicios de salud para mujeres, niñas, adolescentes y jóvenes.
La Dimayor anunció el aplazamiento de toda la programación del fútbol, prevista para esta semana, tras evaluar la situación en las regiones afectadas por el terremoto. Los 36 clubes profesionales concentrarán sus esfuerzos y recursos en apoyar la atención y recuperación de las comunidades damnificadas. La entidad también priorizará el acompañamiento a jugadores, cuerpos técnicos, colaboradores y sus familias que hayan resultado afectados. Asimismo, los compromisos por torneos internacionales se aplazaron hasta nuevo aviso.
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