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Colombia no es el único país que se está quedando sin bebés, varios mercados de la región atraviesan por una crisis de natalidad. Conozca los retos que esto implica
Chile, el nuevo Edén de la maternidad postergada y la cuna de la vejez en Iberoamérica
La tasa de fecundidad viene en pique y, según los datos revelados por el INE, este año es de 1,16 hijos, 10,77% más baja que en 2020
“Puro, Chile, es tu cielo azulado / Puras brisas te cruzan también / Y tu campo de flores bordado / Es la copia feliz del Edén”, canta la primera estrofa del himno chileno. Al escribirlo, Eusebio Lillo quizás vio un país que no tenía fin, desde los desiertos de su extremo norte, hasta los vientos fríos y las aguas cristalinas de su Patagonia. O, quizás también, porque imaginó en él un nuevo renacer. Sin embargo, falleció mucho antes de descubrir que, lejos de parecerse al edén como cuna de la vida, Chile resultó ser más bien la cuna de la vejez.
De acuerdo con las proyecciones demográficas oficiales, en 10 años, un tercio de su población tendrá en promedio 65 años y, para 2050, la mitad de los ciudadanos tendrán 50 años. Con eso en mente, Chile, al igual que los demás países de Iberoamérica, ya le hace frente a una nueva crisis: la de natalidad, que no solo se ve reflejada en la disminución de nacimientos, sino también en el retraso de la edad media de las madres, que a la fecha se sitúa en 30,6 años.
La tasa de fecundidad viene en pique y según los datos revelados por el Instituto Nacional de Estadística, INE, este año es de 1,16 hijos, con una disminución de 10,77% con respecto a la de 2020, momento en el que se ubicó en 1,30; y de casi 53,40% con 1992 (2,51 hijos), que fue el primer año en que se registró.
A esto se suma que la tasa de reemplazo global establecida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Ocde, es de 2,1 hijos necesarios por mujer para que una generación releve a la que le sigue, esa misma que Chile cumplió por última vez a inicio de siglo, en 2001.
Frente a las razones que han motivado la postergación de la maternidad -y que, per se, han permitido la disminución de los embarazos adolescentes- Mónica Soto, doctora en educación matemática de la Universidad de los Lagos y actual miembro de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Alberto Hurtado de Chile, explicó que “en nuestro país tienen que ver principalmente con un aspecto económico, debido a que muchas consideran que el costo general de tener un hijo es muy alto; y uno cultural, porque muchas ya no tienen la intención de casarse y fecundar, sino que quieren primero estudiar, tener una carrera y, posteriormente, ubicarse laboralmente y viajar”.
Esta decisión supone, además de un freno al reemplazo generacional, un reto de salud pública, materna y neonatal. Con el aumento de la edad media de las madres, que ha crecido en 13,33% desde 1992, se evidencia también un incremento en la tasa de infertilidad, de aborto y de riesgos prenatales. A su vez, otros estudios han demostrado que las patologías gestacionales se vuelven más severas y, con madres adultas, hay más nacimientos prematuros y casos de muerte fetal.
Partiendo del ciclo vital, las consecuencias no llegan hasta ahí. Pues, a falta de niños y jóvenes, la población anciana se vuelve predominante, provocando, además de problemas para el sistema de pensión, nuevos retos para el educativo.
En cuanto a lo primero, Soto señaló que actualmente Chile cuenta con un sistema de ahorro pensional individual, en el que cada persona hace sus aportes y estos aumentan conforme a unas inversiones de los AFP, e indicó que “el hecho de que la población se vaya envejeciendo es un tremendo problema, porque nosotros estamos en edad de jubilación de 65 años para hombres y de 60 para mujeres. Pero, lo más probable es que esto vaya a cambiar a corto plazo y la edad mínima suba a 70 y 65 años, respectivamente, de forma progresiva”.

Ahora bien, con respecto al segundo efecto, el Centro de Estudios del Ministerio de Educación confirmó que este año, 3,54 millones de niños fueron inscritos a colegios, lo que representó un descenso de 1,12% con respecto al año pasado y de 1,67% en comparación con 2020.
Por su parte, las matrículas para instituciones de educación superior se situaron en 1,38 millones, 2,99% más que en 2024 y 13,11% más que hace cinco años. Sin embargo, pese a ese leve aumento, las transformaciones demográficas abismales llevaron al cierre de 745 establecimientos educativos solo entre 2015 y 2023, según mediciones de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo.
Esta realidad no dista mucho de la del Ejército chileno, en el que la cifra de conscriptos a servicio militar obligatorio también viene a la baja. Aunque este año, el Ministerio de Defensa Nacional habilitó 6.235 cupos, hasta mediados de año, solo estaban ocupados 66,17%.
Así, el futuro que le depara al Edén de Lillo y de los más de 20 millones de chilenos, no sea el del renacimiento, sino el de la vejez.
En 2025, más de 1,45 millones de estudiantes se inscribieron a instituciones de educación superior (pregrado, posgrado y postítulo), lo que representó un aumento de 5% con respecto a 2024.
Con 108.955, esta es la institución superior técnica con más alumnos en 2025, lo que equivale a un aumento de 3,47% con respecto a 2024. Fue fundada en 1968, cuenta con nueve escuelas, imparte más de 70 carreras y tienen 18 sedes en total.
El segundo lugar lo ocupa esta academia, con 81.655 estudiantes, con una disminución de 6,95% en su plantel respecto al año pasado. Fue constituida en 1965 y tiene siete escuelas, distribuidas en 25 sedes, que dictan más de 90 carreras.
La tercera en el ranking alberga 72.385 estudiantes, equivalentes a 12,70% más que en 2024. Nació en 1988 y actualmente es la universidad privada más grande del país. Además, cuenta con tres sedes ubicadas en Santiago, Viña del Mar y Concepción.
El cuarto lugar se lo llevó este instituto, con 61.410 alumnos, con los que aumentó su plantel en 7,65% con respecto al año pasado. Fue erigido en 1966 y a la fecha cuenta con 30 sedes, además de la virtual, en las que ofrece más de 40 carreras.
El top cinco lo completó esta universidad, que cuenta con 55.730 estudiantes, 1,43% más en comparación con 2024. Nació en 1888, cuenta con 18 facultades y cinco campus. Además, desde 2018, es la primera en el Ranking QS Latin America.
El 16 de diciembre de 2024, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile puso en marcha el Nuevo Sistema de Identificación, sobre el que, para finales de ese año, ya había recibido más de 89.726 solicitudes: 67.400 de cédulas para chilenos (válidas para adultos y menores con más de 14 años), 7.979 de cédulas para extranjeros, 9.940 de pasaportes, 4.353 de Clave Única y 54 para otros documentos. De acuerdo con informes de la misma entidad, desde la entrada en vigencia del nuevo sistema y el 30 de junio de 2025, se expidieron más de 1,85 millones de cédulas a ciudadanos chilenos y 272.266 cédulas a personas extranjeras.
El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, Sipri, publicó su informe anual sobre gasto militar, en el que reveló que Chile es el cuarto país con mayor gasto en defensa en la región, con US$5.105 millones, solo por detrás de Brasil, México y Colombia. Parte de su pie de fuerza lo integran los conscriptos a servicio militar obligatorio, el cual está promulgado desde 1900. Para este año, según el Ministerio de Defensa Nacional, fueron habilitados 6.235 cupos, 708 más que los 5.527 acuartelados el año pasado. Con corte a abril de 2025, se habían inscrito apenas 4.126 personas, ocupando 66,17% de los requeridos, de las cuales 83,3% eran hombres.
El aumento en la población universitaria podría ser un indicador, sumado a los salarios de los recién egresados en ese país (entre US$438 y US$821), se aplaza la decisión inicial de tener hijos
Frente a la gran disminución, esto se puede traducir como una oportunidad para que le país busque dinamizar su economía de tal manera que atraiga inversión extranjera
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