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La crisis generada por el contagio del Covid-19 no nos puede detener, aquí le decimos el por qué

Bajo la coordinación de Proantioquia, varias empresas paisas hicieron una donación para mejorar la capacidad hospitalaria instalada

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Una de las mayores preocupaciones de cara a la rápida propagación del Covid-19 en Colombia es que muchos pacientes requerirán ser atendidos en unidades de cuidados intensivos (UCI) y de cuidados especiales (UCE), desbordando la capacidad de camas instaladas en el país para atenderlos. De igual forma, preocupa la disponibilidad y el acceso a equipos de ventilación mecánica, fundamentales para el tratamiento de los pacientes con mayores dificultades respiratorias, pues el número de ventiladores en el país es actualmente insuficiente.

Con el propósito de ayudar al sistema de salud a sortear ese gran desafío, y de aportar al país para superar esta coyuntura de la mejor manera, el sector empresarial vinculado a Proantioquia se unió para destinar recursos económicos que permitan ampliar la cobertura hospitalaria del departamento.
Con un primer aporte de $15.800 millones, la Fundación Grupo Argos, Grupo Sura y su Fundación, Grupo Nutresa, Colombiana de Comercio-Corbeta y la Fundación Fraternidad Medellín, con la articulación de Proantioquia, contribuyeron a la compra de equipos para dotar nuevas UCI en los Hospitales San Vicente Fundación y Pablo Tobón Uribe, en Medellín.

Con esto, la capacidad instalada de la ciudad, para todo el departamento, aumentará aproximadamente 25% en unidades de cuidados intensivos.
Las nuevas UCI que se están instalando incluyen equipos médicos como respiradores, monitores, flujómetros de aire y oxígeno, aspiradores de pared, y otros equipos indispensables para atender a los pacientes más graves, mantener su vida y garantizar su bienestar.

Sobre el aporte recibido por parte de los empresarios Mauricio Tamayo, presidente del hospital San Vicente Fundación, manifestó que “esta donación es otra muestra del compromiso del empresariado antioqueño con la región y el país, en estos momentos en que el sistema de salud enfrenta este gran reto. Estamos sumamente agradecidos, porque los equipos ya empezaron a llegar y ya estamos montando las nuevas unidades. Entre los dos hospitales tenemos aproximadamente 120 camas de UCI, y con esto vamos a poder construir 74 unidades más”.

Por su parte Gonzalo Pérez, presidente de Grupo Sura, anotó que “esta contribución para fortalecer la atención local en salud hace parte de las diversas acciones que desde Sura hemos emprendido para responder al desafío común que hoy tenemos como sociedad de mitigar y afrontar los efectos del Covid-19, respondiendo siempre a nuestro rol clave en procurar bienestar y cuidado a las personas”.

Los fondos donados deberán ser destinados por los beneficiarios en el siguiente orden de prioridades: seguir aumentando la capacidad posible de unidades de cuidado crítico; entrenamiento y capacitación de personal especializado en la atención de la alta complejidad médica; material de bioseguridad para el personal que atienda pacientes con coronavirus; consecución de insumos para la atención masiva de pacientes: material médico quirúrgico, medicamentos, ropería, entre otros; recursos para sostener la operación, dado que el nivel de ingresos de los hospitales se afectará con la cancelación de procedimientos programados, mientras siguen asumiendo los costos de la atención y disponibilidad médica.

Tamayo, sin embargo, recalcó que “lo más importante para el país, en este momento, es montar todas las unidades UCI que se pueda, y garantizar la mayoría de equipos de ventilación mecánica posibles, pues los que hay son insuficientes y son difíciles de conseguir”.

La semana pasada el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, explicó que “tenemos alrededor de 400 camas UCI en la ciudad y estamos en la tarea de duplicar esa cifra, es la preocupación más grande que tenemos en este momento. En el Hospital General tenemos un plan para aumentar 100 camas, con una inversión de $10.000 millones para reforzar el sistema hospitalario. Estas medidas de calamidad nos impulsará a alquilar hoteles muy rápido y hacerles adaptaciones a gran velocidad”.

Además sostuvo que “no serán hospitales con grandes características, pero allí, en un caso de desborde, podríamos salvarle la vida a muchas personas. Nos estamos preparando para tener la mayor capacidad de camas de cuidados intensivos en los hospitales de la ciudad. Trabajamos para enfrentar todos los retos que propone el Covid-19”.

A nivel nacional, según el Ministerio de Salud, en 2018 había 84.556 camas hospitalarias, de las cuales 5.684 eran para cuidados intensivos. Esto es equivalente a 11,2 camas UCI por cada 100.000 habitantes.

Sin embargo el último reporte de esa cartera, en reuniones preparatorias para enfrentar el Covid-19 el inventario de camas de cuidado intensivo e intermedio, a donde llegarían los casos más graves, era de 13.572.

Frente a ese panorama, y teniendo en cuenta las dificultades que enfrentan los prestadores de salud para acceder a insumos, pagar a los proveedores, mantener los costos de funcionamiento y ampliar la capacidad de sus instalaciones para atender una emergencia que ha desbordado todos los sistemas de salud, Azucena Restrepo, presidenta ejecutiva de Proantioquia, hizo un llamado de solidaridad a los empresarios del país, el sector social, y todos aquellos que puedan aportar. “Desde Proantioquia convocamos al sector empresarial y social para que participe en la estructuración de fondos que permitan auxiliar a los hospitales de alta complejidad”, dijo.