Actualmente en el país hay cerca de 350 compañías de economía colaborativa con las que trabajan más de 60.000 bajo la figura de independientes

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

La orden del Juzgado Sexto Laboral de Pequeñas Causas de Bogotá que obligó a Mercadoni a pagarle la seguridad social a uno de sus pickers abrió nuevamente la discusión sobre la regulación de las plataformas digitales en el país, y su responsabilidad con quienes trabajan por medio de estas, proceso que actualmente cuenta con seis proyectos de ley radicados en el Congreso.

Sin embargo, el análisis de un abogado laboralista, aportado por las plataformas digitales, mostró que si bien el demandante había trabajado como domiciliario en 2018, el caso hacia referencia a su ejercicio de picker, en el que le pedían ir a determinados sitios y cumplir con un horario, lo que generaba el vínculo necesario para considerarlo empleado con contrato y prestaciones.

Mauricio Toro, representante a la Cámara de la Alianza Verde por Bogotá y autor de uno de los proyectos, afirmó que esta orden es “un arma de doble filo, porque si quieren que las plataformas contraten a todos los domiciliarios, van a quebrar y se van a ir del país, afectando a casi 60.000 personas que trabajan con estas”.

Aún así, explicó que las plataformas debe pagar la ARL y asegurar al domiciliario o al conductor mientras preste los servicios y que se debe diseñar un nuevo tipo de contrato para colaboradores digitales.

LOS CONTRASTES

  • Manuel TorresCountry Manager Cabify Colombia

    “Se debe respetar la esencia de las plataformas tecnológicas. Las personas que generan ingresos adicionales deben disponer de sus tiempos de conexión libremente y sin condicionamientos”.

Según cifras de Seguros Sura, en los últimos cinco años, han aumentado los afiliados de las empresas de servicios domiciliarios, en donde la mensajería ha crecido 169%. En 2015 el número de expuestos era de 10.687 y para agosto de este año llegaron a 28.734.

Manuel Torres, country manager Cabify Colombia, resaltó que “se debe respetar la esencia de las plataformas tecnológicas, donde las personas que pretenden generar ingresos adicionales dispongan de su tiempo de conexión libremente y sin estar condicionados a un esquema laboral clásico”.

Cabe recordar que en una entrevista realizada a Marcela Torres, gerente general Uber Colombia, aseguró que “más de 70% de quienes están inscritos en la plataforma la usan para generar ganancias adicionales en un tiempo parcial, no de tiempo completo, entonces prefieren ser independientes. Por ahí debería girar la conversación”. Este nuevo modelo de trabajo ha traído grandes retos en políticas públicas a nivel mundial y es un proceso que tomará tiempo.

El 8 de octubre trabajadores de 12 países, entre los que están Colombia, México, Alemania, Francia, Brasil, Estados Unidos y España, convocaron protestas para exigir que Uber, Glovo, Rappi, y otros, los reconozcan como trabajadores. Esta fecha fue escogida por ser cuando se vote en California si los conductores son contratistas independientes o empleados.

Panorama internacional

Los intentos por regular estas plataformas se han dado a nivel mundial, pero hay una división entre legisladores y conductores. En Suiza, un tribunal dictaminó que los conductores de Uber son empleados y están a la expectativa porque estos tendrían derecho a pagos retroactivos.

Por su parte, en México el Senado presentó al congreso una iniciativa para garantizar los derechos laborales de las personas que trabajan por medio de las aplicaciones con la que se buscan cambiar la ley y así reconocer como empleados a los conductores de Uber, DiDi y otras plataformas de economía colaborativa.