La empresa cuenta con 250 empleados que recibirán acuerdos de retiro voluntario basados en propuestas económicas generosas

Sebastián Montes

La Compañía Colombiana de Tabaco (Coltabaco) hace parte de la historia empresarial del país. Tras su creación en 1919, cuyo propósito se centró en reunir pequeñas fábricas productoras para vender cigarrillos de tabaco negro, la compañía anunció ayer el cese definitivo de su producción en Medellín y Barranquilla, así como su decisión de no comprar más tabaco al culminar la cosecha de 2019, cuando se conmemoran 100 años desde el inicio de su operación.

Ahora bajo el nombre de Philip Morris International (PMI), tabacalera estadounidense que compró a Coltabaco en 2005 mediante una operación tasada en US$300 millones, la empresa se enfocará en dar cumplimiento a los contratos vigentes de compra anticipada de hoja de tabaco, pero no celebrará nuevos contratos a partir de 2020.

La historia de la empresa

Luego del primer año de iniciar su operación, alrededor de 98% de los productos de Coltabaco en el mercado eran importados, aunque la empresa se mantuvo autosuficiente gracias a la introducción del cultivo de tabaco negro en varias zonas del país.

En 1940 se dio uno de los momentos más importantes de la empresa, pues en ese entonces le apuntó a recapitalizarse mediante emisión de acciones e inversiones para modernizarse ante el auge de los cigarrillos extranjeros; 20 años después dio inicio a la producción de tabaco rubio.

Una de sus peores crisis vino en los 90, cuando las cifras de contrabando en Colombia llegaron a 52,5%, lo que provocó el cierre de su planta en Espinal, Tolima. No obstante, la recuperación llegó en el 2000 con la reactivación de sus exportaciones a EE.UU.

En ese momento, la empresa ya era la productora de cigarrillos más grande de América Latina, comercializando marcas como Boston, Green Royal y Derby.

Para 2004, un año antes de ser adquirida por PMI, Coltabaco registró ventas por $462.374 millones, cifra que reportó un crecimiento de 9,21%. En materia de utilidades, la cifra ascendió a $25.328 millones, que representaron un aumento de 9,96%.

Dicho panorama es diferente a la realidad actual. Pese a que los ingresos de 2018 crecieron 12% frente a 2017 con un total de $639.380 millones, las pérdidas de la empresa ascendieron a $3.124 millones, cifra que cayó 129% con respecto al año anterior, según cifras de la Superintendencia de Sociedades.

Causas del cese

Tal como ocurrió en los 90, el comercio ilegal de cigarrillos generó complicaciones en el trabajo de las tabacaleras colombianas. Hoy en día, según estudios realizados por Invamer y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), esta práctica se lleva 25% del market share nacional.

En los departamentos del país, el mayor porcentaje de ilegalidad en torno a la venta de cigarrillos está en la Guajira, donde llega a 86%, seguido de Cesar con 80% y Magdalena con 74% (ver gráfico). Como resultado, las entidades territoriales dejaron de percibir US$141 millones durante 2018.

¿Qué viene después?

A pesar de la decisión de no comprar más tabaco en el país, PMI no detendrá su operación en Colombia. “Somos líderes del mercado y continuaremos con nuestra operación bajo un esquema diferente, por medio del cual buscamos generar eficiencias y hacer sostenible nuestro negocio en el largo plazo”. aseguró el vicepresidente de PMI en Colombia, Carlos Guzmán.

LOS CONTRASTES

  • Carlos GuzmánVicepresidente de Coltabaco-PMI

    “Los paquetes que tenemos para los trabajadores son tan generosos que están por encima de lo establecido en la ley, por lo que se confía en que las personas se acojan a estos”.

  • Sergio SotoDirector de Fenalco Antioquia

    “Debe presentarse un programa de sustitución y renovación de cultivos en zonas tabacaleras, sobre todo en el Caribe, con créditos blandos, tasas favorables y largos plazos a ese sector”.

Entre las estrategias que seguirá la empresa bajo su nuevo modelo de operación, hay que destacar la consolidación de su proceso de integración con Ecuador, Perú y Venezuela, potencializando sinergias y afianzando su posición de liderazgo en el mercado de la región.

Al respecto, el director de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) en Antioquia, Sergio Soto, mencionó que “mientras haya mercado y consumidores, hay grandes posibilidades para la compañía”. (ver recuadro). Al mismo tiempo, destacó que este proceso les permitirá “reinventarse, ser innovadores y migrar a una producción mucho más limpia”.

Frente al futuro de los 250 empleados de la compañía, PMI aseguró que propondrá acuerdos de retiro voluntario basados en una propuesta económica generosa y atractiva. A su vez, Soto avaló sus aportes en generación de empleo y pago de obligaciones nacionales y departamentales. “Los departamentos del país tienen beneficios que pueden estar en $700.000 millones en todo Colombia por efectos de la industria tabacalera”, dijo. En total, la empresa tiene 900 trabajadores en todo Colombia

En cuanto a las actividades a futuro de los cultivadores, el ejecutivo destacó la posibilidad de incentivar programas de sustitución y renovación de cultivos dada la riqueza agropecuaria y agroindustrial del país.

Al año se venden unas 12,2 millones de cajetillas de cigarrillos

Según cifras de Euromonitor International, para 2017 se vendieron un total de 12,2 millones de cajetillas de cigarrillos en el país, cifra que tuvo una caída de 8,26% durante los últimos cinco años. Por su parte, los ingresos totales de estos productos ascendieron a $2,2 billones, total que aumentó 33% en el último lustro. Por marcas, Boston lidera el market share en el país al ocupar 22% del mercado, le sigue Rothmans de BAT con 15,4% y cierra Chesterfield, con 10,4%. La cuarta marca, que también hace parte del portafolio de PMI, es Marlboro.