“En el país nunca ha existido primera clase, esta es la verdadera”.

Lina María Guevara Benavides

Quienes pasan gran parte de su jornada diaria en un avión, por trabajo o por ocio, pensarán que no hay nada mejor que viajar en “clase ejecutiva”, al menos desde Colombia. Por años, conseguir un ascenso a las sillas del avión que están antes de la cortina que separa la económica, fue todo un privilegio. Se creía que viajar en “primera clase” era un privilegio que traía consigo más espacio, sillas más cómodas, algunas opciones en el menú y las bebidas y atención casi personalizada.

La meta de Lufthansa este año es cambiar esa percepción. Tras estar ausente por algunos años, los viajeros de negocios en esta aerolínea tendrán de nuevo una oferta de lo que la compañía alemana califica como “la verdadera primera clase”. Sobre esa apuesta habló, Antonio Cuoco, director general de Lufthansa para Colombia.

¿Cuál es el balance de Lufthansa en Colombia?
El año pasado celebramos los 50 años de Lufthansa en el país, donde hoy ofrecemos vuelos diarios entre Bogotá y Frankfurt. Es así como contribuimos al desarrollo del país, porque permitimos a los hombres de negocios y a los turistas llegar a Colombia, pero también hacemos que la empresa colombiana se conecte con el mundo y venda en el exterior. Estamos conectando al país con Europa, pero también con África, Medio Oriente y Asia.

LOS CONTRASTES

  • gilberto salcedoexpresidente de l​a asociación de Transporte Aé​reo en Colombia (ATAC)

    “Esta alternativa muestra que el mercado colombiano no solo compite en precios, sino también en niveles de servicio. Enhorabuena Lufthansa trae esta opción de lujo”.

¿Qué características tiene esa primera clase?
Hablamos de un producto de lujo absoluto. Si el cliente quiere, podemos buscarlo en su casa o llevarlo desde el aeropuerto en limosina. La bienvenida a bordo es con una rosa roja, champagne francés y caviar. Además, tenemos una cocina gourmet con cuatro entradas, platos fuertes, postres, ensaladas y snacks libres. En los baños hay cosméticos para las mujeres y productos de cuidado personal para los hombres. También entregamos pijamas individuales y nuestras camas son de dos metros. Además, las tarifas son atractivas, van desde US$5.000 y US$6.000, más impuestos, y los valores aumentan según la demanda y temporada.

Entonces, ¿no conocíamos lo que era una primera clase?
El vuelo a Frankfurt es de 11 horas. Lo que ofrecemos es un servicio exclusivo, una excelente seguridad, mantenimiento de los aviones y confort, que es algo que le gusta al colombiano. En el país nunca ha existido la primera clase, esta es la verdadera.

¿Qué otras mejoras hay?
En ejecutiva tenemos un servicio de Dream Collection y comida en el momento que el pasajero lo requiera. En premium economy hay 50% más espacio, dos maletas y posibilidad de ir al salón VIP por US$28. Finalmente, en economy tenemos un servicio de entretenimiento de 180 películas y programas.