La medida fue anunciada por el director ejecutivo, quien explicó que tomaron la decisión ante el impacto del covid-19

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

Después de casi tres semanas de que Latam Airlines se acogió al Capítulo 11 o ley de bancarrota en Estados Unidos, el miércoles informó su salida del mercado de Argentina, en donde venía registrando pérdidas por cerca US$260 millones. Ahora, la compañía enfrenta un nuevo revés con el anuncio de la suspensión temporal de los contratos de sus empleados en Colombia.

Así lo explicó Santiago Álvarez, director ejecutivo de Latam Airlines Colombia, quien afirmó que a pesar de los esfuerzos que ha realizado la aerolínea para enfrentar el golpe de la pandemia y proteger los empleos, tuvo que tomar la decisión como consecuencia de la paralización de la operación aérea y la imposibilidad de generar ingresos por sus servicios.

Aunque la suspensión ya se hizo efectiva, la aerolínea aseguró que sus empleados recibirán el pago de junio, junto con la prima correspondiente a mitad de año.

Así mismo, realizarán el pago de los aportes al Sistema de Seguridad Social en salud y pensión a todos sus colaboradores mientras estén suspendidos, según está previsto en el Código Sustantivo de Trabajo, numeral 1 artículo 51.

Álvarez también explicó que “esta es una difícil decisión, pero necesaria ante la incertidumbre que persiste del reinicio de la operación aérea en el país. Latam Airlines Colombia opera exclusivamente vuelos domésticos por lo tanto, mientras esté suspendido el transporte de aéreo en rutas nacionales y se mantenga la afectación de los ingresos de la compañía, debemos tomar este tipo de medidas”.

Cabe recordar que antes de poner en marcha este proceso, la compañía había buscado otras alternativas para proteger los empleos como la reducción de los salarios en 50% durante abril, mayo y junio, pero no fue suficiente, por lo que han tenido que recurrir a otras opciones como la implementación de planes de retiro voluntario y licencias no remuneradas, además de desvinculaciones en filiales como la colombiana.

El director de Latam Airlines Colombia hizo un llamado al Gobierno, pues si bien ha realizado diversos planes piloto para reactivar la aviación en el país, las compañías necesitan tener claridad sobre la fecha en el que se retomarán las actividades, “especialmente en ciudades como Bogotá, donde está nuestro centro de operaciones, para así poder reconstruir las redes aéreas de empresas como Latam y con esto también poder proteger el empleo de nuestros colaboradores”.

De acuerdo con información de Reuters, unas 5.000 personas han dejado la compañía en medio de la crisis y se espera una recuperación lenta.

Proceso de insolvencia en la Supersociedades

El pasado 4 de junio, la Superintendencia de Sociedades recibió la solicitud de "reconocimiento del proceso extranjero de reorganización voluntaria" que la aerolínea Latam y algunas de sus filiares y subsidiarias vienen adelantando ante el Tribunal  de Nueva York Distrito Sur. Lo anterior, en línea con los términos del Capítulo 11 del Código Federal de Bancarrotas de los Estados Unidos.

El procedimiento de reorganización en Estados Unidos permite que Latam sus filiales y subsidiarias renegocien sus deudas" bajo las normas del sistema judicial norteamericano, mientras se continúa con la operación y el giro ordinario de los negocios".

Esta semana se conoció que la compañía espera entregar en el corto plazo un plan de financiamiento por US$2.000 millones ante la corte que revisa su proceso de protección de bancarrota en Estados Unidos para enfrentar la crisis debido a la pandemia.

Salida de Argentina

La aerolínea anunció ayer que cesará de forma indefinida sus operaciones domésticas en Argentina y mantendrá sólo cuatro rutas internacionales que serán operadas por las filiales de Chile, Perú y Brasil.

De acuerdo con información del Diario Financiero, una de las razones de peso que llevó a Latam Argentina a tomar esta decisión fue la gestión del presidente Alberto Fernández, que ha sido restrictiva con la reanudación de la actividad aérea (fijada para el 1 de septiembre), y además no ha dado pie a rebajas salariales para el control de gastos.

Los despidos en ese país afectarán a 1.800 trabajadores y otros 500 quedarán en las rutas internacionales.