En 2016 la industria vendió 15.463 millones de cigarrillos en Colombia, si se tiene en cuenta tanto el mercado legal como el ilegal.

Lina María Guevara Benavides

Philipp Morris abrió su primera tienda de tabaco en Londres en 1847 y casi dos siglos después, su filial en Colombia, Coltabaco, junto a la inglesa, British American Tobacco, mueve un negocio de US$613 millones en el que Boston, Mustang y Marlboro se llevan 48% del consumo.

De acuerdo con las cifras de Euromonitor, Boston, una de las marcas de Coltabaco, es reina del negocio con 20% de participación. A ella le sigue Mustang, de BAT, con 17,5% y Marlboro, también de Coltabaco, con 10,2% de las ventas, que para 2016 sumaron 13.010 millones de cigarrillos en el mercado legal.


De acuerdo con Humberto Mora, vicepresidente de Coltabaco, la compañía vendió durante el año pasado 6.800 millones de unidades, que equivalen a cerca de US$153.000 en ventas brutas.

Sin embargo, Mora aceptó que durante el primer semestre de 2017, “se produjo una contracción del consumo de productos legales que, en nuestro caso, fue de alrededor de 13%”. Sin embargo, aseguró que esta cifra responde al incremento en el consumo de productos de contrabando impulsado por el diferencial de precios resultante del aumento en los impuestos.

Por su parte, Rosa Pereira, directora legal y de asuntos externos de BAT, indicó que sus ventas durante 2016 sumaron US$142.477 y que la caída económica del primer semestre también se sintió en este sector, pues la industria experimentó una contracción de 12%.

Y es que la competencia entre Coltabaco y BAT es casi milimétrica, pues de las 19 marcas que investiga Euromonitor, 10 hacen parte del portafolio de la colombiana y nueve son de BAT.

En el primer grupo están Boston, Marlboro, Green, Caribe, Piel Roja, Derby, American Gold, Imperial, L&M y Royal, mientras que Mustang, Lucky Strike, Premier, Belmont, President, Starlite, Continental, Pall Mall y Tropical mueven el negocio de la segunda.

Aún así el contrabando sigue siendo uno de los principales, sino el principal problema de la industria, pues aunque su tamaño puede variar, según Euromonitor, solo el año pasado, el mercado ilegal vendió 2.452 millones de unidades.

Para Pereira, “el año pasado ingresaron al país 1.240 millones de cigarrillos de contrabando que representaron 9% del mercado y una evasión fiscal por cerca de US$20 millones”.

La directiva agregó que como consecuencia del incremento del impuesto de consumo al cigarrillo, que empezó a regir en enero, “en el primer semestre del año las incautaciones de cigarrillos ilegales crecieron en 88,9%”.

La posición la confirmó Mora, quien agregó que “en los meses posteriores a la última reforma fiscal se ha venido observando un fuerte aumento en la presencia y distribución de marcas de contrabando”.

Es por eso que la creatividad se hace necesaria ahora más que nunca en el sector, razón por la que BAT incursionó en la categoría de cigarrillos electrónicos mediante su marca Vype y se mantendrá vigente en el negocio aumentando su cobertura a 365.000 tenderos al cierre de este año.

Mientras que, en el caso de Coltabaco, Mora explicó que la compañía espera que las ventas se contraigan entre 17% y 18% al terminar diciembre. Así, las empresas inician un plan de innovación para cambiar la tendencia.