sábado, 8 de octubre de 2016
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Carlos Rodriguez Salcedo - crodriguez@larepublica.com.co

Antes de que estallara el escándalo, la firma contaba con 105 tiendas que han tenido que venir cerrando de manera paulatina. Los negocios han dejado de funcionar a medida de que los dueños de los locales le han pedido a La Riviera rescindir los contratos de arrendamiento, por lo que ha optado por quedarse con aquellos que son de su propiedad. 

Después de esto, quedó con 54 locales, de los que tiene operando alrededor de 50. “En la medida en que haya existencias en las diferentes tiendas y en bodega, se van a surtir esos locales”, aseguró Jaime Granados, apoderado de la compañía. Sin embargo, La Riviera corre el riesgo de quedarse sin mercancía teniendo en cuenta el bloqueo financiero, consecuencia de la inclusión en la Lista, que no le ha permitido renovar sus relaciones comerciales.

Si sucede, agregó el abogado, dejaría a la firma “sin el sustrato del objeto social dado que son tiendas que se surten de mercadería de perfumería y cosméticos. Me reportaron de la parte administrativa que todavía existen suficientes inventarios para los próximos seis meses”.

Y, aunque no quiso especular con el futuro de la compañía, Granados sí anticipó que de no encontrar una solución en Estados Unidos “difícilmente va a poder mantenerse más de un año, porque se agotarán los inventarios. Pero de aquí a allá hay mucho trecho por recorrer”.

Francisco Cubillos, profesor de administración de empresas de la Universidad del Rosario, consideró que si bien el problema se da en Panamá, el mercado no distingue eso y comienza a afectar la operación de la marca en donde se encuentre.

Por ahora, los esfuerzos de la empresa han estado centrados en proteger a sus empleados. Antes de enfrentar a Estados Unidos, tenía una planta de 1.500 trabajadores, de los cuales hay 900 activos. Granados resaltó que se ha protegido casi 60% de los empleos.

Así es la estrategia 

La Riviera ha optado por dos caminos para salvar su negocio en Colombia. El primer partido lo está jugando en Estados Unidos, donde un equipo de abogados radicado en ese país presentó una demanda para lograr revertir la decisión del Departamento del Tesoro. A finales del mes pasado, abogados de Abdul Waked, dueño del emporio, presentaron un recurso en la Corte Federal de Columbia para pedir que se muestren las pruebas que hay en su contra. 

“Con el equipo de abogados que hay en Washington solicitamos el levantamiento de la inclusión o que por lo menos informen sobre qué bases se tomó. Es un trámite que se está haciendo en Estados Unidos, faltan todavía meses para tener una conclusión. Seguiremos a la expectativa”, explicó Granados. 

El otro partido lo está jugando en Colombia. La idea es establecer un fideicomiso, que permita la continuación del negocio, a pesar del bloqueo que genera estar en la Lista. La idea, según el abogado, es que se garantice la administración de los recursos de manera transparente de cara a las autoridades.

“Los flujos de caja empiezan a afectarse seriamente. Finalmente, lo que termina acabando con la operación comercial es la incapacidad de tener maniobra financiera. Si esto no se logra, apague y vámonos y entre más rápido se haga, mucho mejor, porque menos dinero se pierde”, agregó Cubillos.

Este fue el mismo camino que tomaron el Soho Mall y Félix B. Maduro en Panamá, ambas compañías de Waked incluidas en la Lista. El primero ya estableció un fideicomiso, varios de sus locales han cerrado y está a la espera de la aceptación del Departamento del Tesoro para trasladar su bienes. Lo mismo sucedió con el segundo, aunque  ya cuenta con el visto bueno de Estados Unidos.

Pese al problema en ese país, Granados reiteró que en Colombia, Waked no tiene reportada ninguna investigación por parte de la Fiscalía General de la Nación ni de ninguno de los órganos de control. La reducción en la planta de personal ha venido siendo notificada al Ministerio de Trabajo y están siendo supervisados por la Superintendencia de Sociedades, luego de que se sometiera al control de esta entidad.

El abogado advirtió que la única relación que tiene con Nidal Waked, capturado en Colombia y cuya extradición a Estados Unidos ya fue aprobada, es familiar y en ningún momento ha sido accionista del Grupo. 

Mango fue de los primeros en romper

Una de las consecuencias más sonadas fue la ruptura entre los Waked y Punto Fa, casa matriz de la marca española Mango. La representación en Colombia la habían ganado luego de la pelea entre los españoles y el Grupo Uribe, que comercializaba estos productos en el país . Sin embargo, la nueva relación comercial no duró luego de que decidieran no continuar ante los problemas surgidos tras la inclusión en la Lista Clinton. Mango, tras tener una discusión con los Uribe que llegó hasta los tribunales, volvió con este grupo y ya reactivó sus ventas.

Las opiniones

Jaime Granados
Apoderado de La Riviera
“Somos optimistas con el proceso en Estados Unidos. Aquí se están cumpliendo todos los procesos, sigue operando normalmente”.

Francisco Cubillos
Profesor de la Universidad del Rosario
“Si no hay un proceso de negociación, va a tener un efecto. Hay una percepción de que La Riviera está asociada con negocios non sanctos”.