La Cámara de Comercio de Cali realizó un estudio con sus empresas afiliadas sobre los efectos del Covid-19 en su operación

Laura Lucía Becerra Elejalde - lbecerra@larepublica.com.co

A pesar de que la cuarentena obligatoria decretada por el Gobierno solo lleva dos semanas, el impacto del Covid-19 en la economía ya se siente sobre las empresas. La Cámara de Comercio de Cali (CCC) realizó una encuesta en la que encontró que dadas las condiciones solo 16,3% de las empresas podrían mantener su nómina actual entre nueve y 12 semanas, y solo 7,5% de las firmas planea mantenerla durante más de tres meses. Esteban Piedrahita, presidente de la CCC, explicó los principales puntos del sondeo.

¿Qué es lo que más le preocupa a los empresarios?

Las preocupaciones son múltiples para las empresas y organizaciones. Entrevistamos a más de 300 empresas afiliadas a la Cámara de Comercio de Cali, de las 5.000 afiliadas que tenemos. Encontramos varias cosas, lo primero es que cerca de la mitad nos responde que están por debajo de 20% de capacidad instalada y nos reportan en promedio que están usando 26% de la capacidad instalada. Solo 10% está usando 80% o más de su capacidad instalada.

La encuesta señala que 25% de las empresas están con su operación frenada. ¿Qué pasa con aquellas que no pueden realizar sus actividades?

Esas empresas pueden ser discotecas, bares, restaurantes que no tienen domicilios. Esas son las que están en la situación más compleja, porque seguramente tienen costos fijos como alquileres y nómina, y no están percibiendo ingresos. Puede que algunas no estén produciendo, pero están vendiendo existencias, pero que 25% de las empresas estén paradas es complejo, una cuarta parte de las empresas reporta estar prácticamente paradas, y otra cuarta parte está muy cercana a estar parada.

El Valle es departamento industrial que surte a muchas regiones, ¿qué impacto económico pueden tener estas cifras?

Aquí están incluidas todo tipo de empresas, hay comercios, empresas de servicios, de manufactura, agricultura y demás. Uno se imaginaría que las más afectadas son las que dependen de la afluencia del público y no son de primera necesidad. Las empresas del Valle que abastecen al país en alimentos o en farmacéutica o aseo, donde somos líderes, no están paradas, algunas seguro están por encima de su capacidad instalada, pero hay otras muchas que sí están paradas y eso tiene un impacto grande sobre la economía y el empleo, y en la medida en que se prolongue el cierre de ciertos establecimientos y el encierro de las personas, la afectación será mayor.

¿Cómo ven la situación en cuanto al flujo de caja?

Es complejo porque muchos de los gastos siguen. Hay muchas medidas de liquidez que se están implementando en este momento, los bancos están prorrogando plazos, suspendiendo pagos, dando periodos de gracia, y eso va a alivianar en parte esa situación, pero es imposible cubrir a todas las empresas. A hoy, 49% de las empresas tienen hasta tres meses de caja, pero un llamado de atención es que 46% tienen menos de un mes de caja.

LOS CONTRASTES

  • Rosmery QuinteroPresidente Acopi

    “No hay que poner la regla fiscal de primera o mirar la inflación, hay que acudir a los caminos que tengamos con los recursos suficientes para salvar el empleo y las empresas.”.

  • Julián DomínguezPresidente de Confecámaras

    “La prioridad de la de Red de Cámaras de Comercio es acompañar a los empresarios en esta coyuntura que impactará sus procesos y su liquidez”.

¿Cuáles son las perspectivas en términos de empleo?

Hemos podido percibir que hacen todo lo posible para preservar el empleo, buscar diferentes maneras de generar nuevos ingresos, de recortar costos, sin embargo, no es fácil sostener indefinidamente si las empresas no tienen flujo. Se les acaba la munición para pagar nómina. A las empresas se les preguntó cuántas semanas pueden sufragar y cerca de la mitad de las empresas tiene solo para pagar la nómina de un mes, y para pagar nómina hasta tres meses un poco más de 16% de las empresas.

Algunos países están implementando medidas de compensación a las empresas siempre y cuando retengan el empleo, que son medidas que también se están pensando acá. Se están pensando otras alternativas, como que se den licencias no remuneradas, pero que el empleado pueda acceder a sus cesantías y después volver a trabajar una vez pase la contingencia.

Las empresas saben que lo más importante que tienen son sus equipos y su gente, y están usando todas las formas creativas posibles, sin embargo, al cabo de cierto tiempo no es posible mantener la nómina.

¿Cómo ve la situación del departamento y cómo prevén que se comporten las remesas?

Evidentemente la actividad económica está muy deteriorada, porque ante un virtual cierre de tantos negocios afecta toda la cadena de pagos, el flujo de la economía se reciente mucho.

En cuanto a las remesas no sabemos, no hay todavía información del Banco de la República. Las dos grandes fuentes de remesas de Colombia y el Valle del Cauca son EE.UU. y España, y es previsible que estas bajen, que la gente busque ahorrar un poco para contingencias en estos países, aunque también puede ser que si tienen la capacidad, de pronto estén apoyando más a sus familias acá.

Es difícil saber, lo que sí es cierto es que así caigan un poco, con la nueva tasa de cambio es posible que crezcan en pesos. El Valle es el mayor receptor de remesas en el país en términos absolutos. Si se suma Valle, Risaralda y Quindío son 40% de las remesas en Colombia, las del Valle son más de US$1.400 millones al año, a US$4.000, hablamos de casi $5 billones.

¿Calcula que disminuirán las remesas?

No sabemos porque no hay datos oficiales. Cuando hay crisis en países, como EE.UU. o España, se disminuyen las remesas, eso puede suceder en mediano plazo porque las personas pierden sus trabajo allá y dejan de enviar, pero se puede ver compensado por la tasa de cambio. Seguramente caerán en el corto o mediano plazo, pero en pesos se afectarán menos y hasta puedan subir por la devaluación.