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Fabián Angarita, presidente del Grupo San Lorenzo
Fabián Angarita, presidente del Grupo San Lorenzo, explicó que la llegada de fábricas chinas a mercados regionales, como ya pasó en Perú, afecta a los locales
Hace más de un año el presidente Gustavo Petro firmó la Ruta de la Seda con China para planes de inversiones dentro del mercado Colombia. Esta puede ser un arma de doble filo, ya que la llegada de fábricas de diferentes industrias puede opacar la producción e impacto local, como lo es en el caso de la industria de la cerámica.
Fabián Angarita, presidente del Grupo San Lorenzo, que hace parte del conglomerado mexicano Grupo Lamosa, explicó las implicaciones de la llegada de este tipo de fábricas a las comunidades y la economía, que ya se adelanta en las cercanías de Ibagué, además de dar detalles sobre el impacto de esta Ruta en la cerámica y otros detalles de la compañía.

Lo que ha venido haciendo China es centralizar su producción, instalándose en mercados como los nuestros. Hoy existe un fabricante chino ubicado en Colombia, que está iniciando su montaje industrial en Ibagué, pero esa inversión extranjera realmente no le agrega valor a la nacional y ocasiona que se detengan las industrias locales.
Tenemos detectado, como en el caso de Perú, donde ya hay este tipo de industrias instaladas, que la mano de obra es extranjera. ¿Por qué decimos que no agrega valor? Por el incumplimiento normativo, desde los permisos constructivos, ambientales y hasta en el campo laboral.
En Perú, en menos de dos años, capturaron 20% del mercado. Nosotros, como San Lorenzo Perú, detuvimos una planta de tres que tenemos funcionando dentro de este mercado, lo que provocó una salida de unos 200 colaboradores.
Nosotros tenemos cerca de 20% del mercado y este fabricante chino que viene tendrá una capacidad instalada similar a la nuestra. En la proporción, es como si la sustitución fuera de 100% del total que genera mi industria.
Actualmente, China cuenta con una capacidad instalada de más de 8.000 millones de metros cuadrados en la industria de la cerámica.
La capacidad instalada de Colombia puede llegar entre 60 y 75 millones de metros cuadrados anuales, lo que representa entre 113 y 142 veces toda la producción colombiana, si se compara con la de China, por lo que ellos traen ese tipo de fábricas a un mercado mucho menos saturado y con unas características diferentes.
El mercado colombiano, para este año, lo estimamos en 119 millones de metros cuadrados; de ese total, nosotros producimos unos 22 millones de metros cuadrados anuales. El material importado, sin las fábricas chinas, son 40 millones de metros cuadrados más al año.
Para cierre de este año queremos incrementar nuestra operación un millón de metros cuadrados, para un total de 23 millones, aunque se quisiera tener más expectativas.
Con los mayores costos energéticos de Colombia, hemos perdido competitividad internacional. Tuvimos incrementos hasta el triple del gas natural para operar, ya que el que consumimos proviene de los Estados Unidos.
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