Un año después, Anato revive su solicitud contra Iata ante la SIC y busca que, como en Chile, se negocien los contratos con las agencias.

Angélica Benavides

En abril de 2018, la Asociación Colombia de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) presentó ante la Superindustria una solicitud que pasó desapercibida: investigar a la Asociación Internacional de Aerolíneas (Iata) por restringir la libre competencia.

Ahora que Chile y Europa han iniciado procesos similares, Paula Cortés, presidente de Anato, dice que en Colombia también deben sentarse a hablar.

¿Por qué presenta Anato la solicitud de investigación?

Según el artículo 333 de la Constitución, que habla sobre la libre competencia, consideramos que puede haber una presunta restricción a esa libre competencia en algunos puntos ya que la Iata tiene acuerdos y convenios que, presuntamente, podrían estar limitando la competencia.

¿Cómo la Iata podría estar violando la libre competencia?

Las asociaciones estamos en pro de la promoción de los intereses de nuestros asociados y no en tener unas prácticas uniformes para todos sus afiliados, que es lo que pasa con ellos.

Iata, a través del BSP, su banco de compensación, ha sido muy importante para las agencias de viajes en el mundo. Antes, las agencias teníamos que pagar individualmente los reportes a las aerolíneas y hoy tenemos un solo reporte, donde pagamos a todas las aerolíneas, lo que nos ayuda en el tema administrativo.

Pero también determina cuándo se deben pagar esos reportes a las aerolíneas, y si no le pagas a una en concreto, entras en default con todas.

Ustedes tienen unos consejos consultivos, ¿hay problemas allí?

Nosotros, como Anato y Colombia, hemos logrado muchas cosas en los APJCs, pero la última palabra la tienen las aerolíneas. Ahora están revisando los criterios financieros en cada uno de los países necesitan que sean más fuertes para poder tener unas garantías óptimas para responderle a las aerolíneas.

Sentimos que nos invitan para mostrar al mundo que hay algún tipo de consenso, pero la verdad es que no hay consenso sobre la gran mayoría de las cosas.

¿Cómo se ven afectados los consumidores?

Si las agencias de viajes no pueden cumplir con los requisitos de la Iata y se van cerrando y van quedando unas pocas agencias, obviamente el consumidor no va a tener la posibilidad de ir a varios establecimientos a conseguir sus tiquetes, sus paquetes, y no va a tener la pluralidad de la oferta.

¿Qué le proponen a la Iata?

Tenemos que sentarnos y revisar los contratos con las agencias de viajes, como se está haciendo en Chile y Europa. Nadie está pretendiendo que se acabe el sistema del BSP, sabemos lo valioso que es. Pero sí consideramos que hay temas que deben ser más laxos, que no significa que las agencias dejen de pagar sus reportes o de cumplir sus obligaciones con las aerolíneas.

¿Saben qué ha pasado con su solicitud en la SIC?

Supe por agencias nuestras que durante los últimos meses del gobierno Santos la Superintendencia citó a varias afiliadas para que cada una contara cuáles eran sus problemas.

Pero no hemos tenido ningún pronunciamiento en los nueve meses de la nueva administración y sí creemos que es importante que haya una citación, que podamos hablar y contar lo que creemos.

¿Qué resultado esperan con su solicitud?

No estamos buscando una indemnización de nada, nuestra finalidad es que se revisen las normatividades y que podamos trabajar mejor con las aerolíneas porque, por lo menos en Colombia, 60% de las ventas de las aerolíneas se hace por medio de las agencias de viajes.

Queremos ver si las asociaciones en el mundo tenemos la razón o si la tiene la Iata.

El país tiene más de 6.000 agencias, pero las asociadas con Iata son alrededor de 300, ¿qué pasa con las demás?

Las agencias necesitan tres registros para operar: agencia de viajes y turismo, mayorista -que en Colombia no vende al público general y no vende tiquetes- y un registro de operadora -que es la receptora de los turistas-. Entonces Iata son muy pocas comparativamente con el resto de agencias que tienen esos dos registros.

El país tiene más de 6.000 agencias, pero las asociadas con Iata son alrededor de 300 ¿Qué pasa con las demás?

Las agencias necesitan tres registros para operar: agencia de viajes y turismo, mayorista -que en Colombia no vende al público general y no vende tiquetes- y un registro de operadora -que es la receptora de los turistas-. Entonces Iata son muy pocas comparativamente con el resto de agencias que tienen esos dos registros.

Crece el turismo y el número de visitantes

Mientras el número de visitantes entrando a Colombia creció 5% durante los primeros cuatro meses del año, el flujo de colombianos saliendo del país por placer creció 6,5% en el mismo periodo, el reporte más alto de los últimos cinco años según Anato.

Sin embargo, al gremio le preocupan las fluctuaciones en la tasa de cambio, ya que la mayoría de paquetes turísticos al exterior están dolarizados o en euros, lo que podría afectar su venta si los consumidores empiezan a mostrar incertidumbre por el valor en pesos que tendrán que pagar finalmente al salir del país a descansar.