Según la cartera, cada nivel contribuye con el mejoramiento en algunos indicadores y la necesidad de una reapertura gradual de comercios

Juan Sebastian Amaya

Desde el pasado 25 de marzo, Colombia se encuentra bajo un periodo de aislamiento preventivo obligatorio por la pandemia, en donde, según el Gobierno, el objetivo es separar y restringir el movimiento de personas para reducir así la velocidad de propagación del virus.

Julián Alfredo Fernández Niño, director (e) de Epidemiología y Demografía del Ministerio de Salud, destacó que, en Colombia, se le llamó aislamiento preventivo a la cuarentena generalizada con distintos grados de flexibilidad, pero aclaró que no es lo mismo que el aislamiento, puntualmente hablando.

"En nuestro país entonces pasamos de aislamiento generalizado con excepciones a aislamiento selectivo", dijo.

En este sentido, Fernández precisó que aislamiento es separar solamente a personas enfermas o potencialmente enfermas (expuestas) durante un tiempo para reducir la probabilidad de que contagien a otras personas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) amplían un
poco más la definición, indicando que el objetivo de esta intervención es separar a las personas con una enfermedad contagiosa de las que no están enfermas.

Al igual que las cuarentenas, el aislamiento tiene como objetivo reducir la velocidad de transmisión, pero es mucho más selectiva. Sin embargo, para que sea efectiva requiere de una alta capacidad de rastreo de casos y contactos, pero además de garantizar el aislamiento.

En síntesis, Fernández Niño explicó que “las cuarentenas en covid-19 abarcan separar sanos de potencialmente enfermos y expuestos, disminuyendo la tasa de contactos, cubriendo a casi toda la población; por su parte, el aislamiento (a secas) es para un grupo más específico: casos confirmados y sospechosos (incluyendo aquellos asintomáticos), y sus contactos, quienes deben aislarse en su casa durante 14 días, que es el tiempo en que una persona puede ser contagiosa”.