Pese a que las cifras siguen estando lejos de los niveles prepandemia, se estima que lo peor, en términos económicos, sucedió en abril y ya se reportan crecimientos

Adriana Carolina Leal Acosta

Aunque la economía está todavía lejos de recuperarse o de registrar cifras positivas como las de antes de la pandemia, algunos indicadores muestran un desescalonamiento frente a la caída registrada en abril, cuando, según el Indicador de Seguimiento a la Economía (ISE) del Dane, esta decreció 20,06%, la tasa más baja desde que se tiene registro en 2005.

Un ejemplo es la demanda de energía. Al comparar abril con febrero, antes de la pandemia, esta había caído 16%; no obstante, al contrastar abril con junio, hubo un incremento de 7% (ver gráfico), según el ministerio de Minas y Energía. Lo anterior estaría directamente relacionado con la reactivación de las empresas y fábricas, luego del confinamiento del cuarto mes.

Sin embargo, cabe aclarar que la demanda de este servicio en junio (185,6 GWh), frente a febrero (205,8 GWh), siguió siendo 10% menor.

Otro indicador que levantó cabeza comparando abril con junio fue el del uso de gasolina, pues se registró un incremento de 82%, en contraste con la caída de 65% que se apuntó al revisar febrero contra abril.

“Lo que vimos en junio fue un repunte de producción vigorosa por el desconfinamiento. Creemos que el sector industrial colombiano dio el primer paso hacia la recuperación en ese mes. Una razón es que nuestro índice de gestión de compras del sector industrial subió más de 17 puntos hasta 54,7% en junio y marcó una mejoría pronunciada del entorno comercial para los industriales”, señaló Andrés Langebaek, director de estudios económicos del Grupo Bolívar.

De acuerdo con el economista, la lectura del sexto mes fue la más alta desde mayo de 2011 y contrastó con las dos cifras más bajas de la historia, registradas en abril (27,6 puntos) y mayo (37,2 puntos).

Otro indicador que muestra mejoría es el de la confianza del consumidor, que, aunque sigue en terreno negativo por la incertidumbre que ha creado el covid-19, la caída de abril, de -41%, considerada como un máximo histórico por Fedesarrollo; perdió impulso y en mayo ascendió a -34%.

Algo similar sucedió con la confianza comercial que en mayo fue de -9,2%, estando 16,3 puntos porcentuales (pps) por encima de abril, cuando cerró en -25,5%.

Y, por esta misma senda se comportó la confianza industrial, que en abril llegó a un mínimo histórico de -35,8%, y en mayo tuvo un incremento hasta llegar a -21,3%.

Todo lo anterior, relacionado directamente con el regreso al trabajo gradual de los distintos sectores productivos, lo cual apoya la idea de que, como señaló el equipo de investigaciones económicas de Bancolombia y ha dicho Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo en varias ocasiones, la economía habría tocado fondo en abril, por lo que los expertos dicen que es necesario continuar con la reapertura.

De hecho, los investigadores de Bancolombia señalaron que, tomando como referencia el ISE de abril (-20,06%), la tasa de contracción se habría moderado a 13,1% en mayo y a 11,3% en junio.

LOS CONTRASTES

  • Andrés LangebaekDirector estudios económicos del Grupo Bolívar

    “Lo que vimos en junio es un repunte de produccion vigoroso debido al desconfinamiento. El sector industrial dió el primer paso hacia la recuperación”. =

“Si bien nuestros índices corroboran el hecho de que en el segundo trimestre se presentó la mayor contracción de la historia moderna, la caída efectiva es menos pronunciada que la contemplada en nuestra proyección de -18,6%”, señalaron.

Por otro lado, al revisar las cifras de exportaciones de mayo, que corresponden al último dato disponible, estas también registraron un aumento, pues pasaron de variar -52,3% en abril, frente a ese mismo mes de 2019, a -40,3% en el quinto mes.

A esto se suma que la venta de carros en junio tuvo un reputen de 34% frente a mayo, con 11.956 matrículas nuevas.

Finalmente, según el comportamiento de abril y mayo el Gobierno esperaba que en junio el recaudo cayera en $2,6 billones, sin embargo, la baja fue de solo $600.000 millones. Es decir, que en las “cuentas de pérdidas” hay una ganancia de $2 billones.