Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

Los bajos precios internacionales del crudo y las medidas de confinamiento nacional le siguen pasando factura a la industria petrolera. En abril, la operación de taladros se redujo a 42 equipos en total, una cifra que no solo se tradujo en una caída histórica de 69% frente al mismo mes de 2019, sino en que está en mínimos de cuatro años.

De 246 equipos contratados al cuarto mes del año, 19 se reportaron activos para actividades de drillling (perforación), mientras 23 de workover (mantenimiento y reparación de pozos). Esta misma tendencia se vio a nivel global, pues las cifras mostraron que, de 1.514 taladros activos, más de 450 se desactivaron.

“La actividad de taladros, al igual que el resto de la industria, se vio fuertemente impactada por la caída de precios y el efecto cuarentena por la propagación del covid-19. Esta doble coyuntura hizo que en abril se parara la mayoría de las operaciones en el país. En efecto, pasamos de 136 taladros activos, 52 drilling y 84 workover en enero, a 42 equipos a cierre de abril”, explicó Germán Espinosa, presidente de Campetrol.

La desaceleración que se vio en la actividad de equipos reflejó la misma dinámica frente a la exploración de pozos. En los primeros cuatro meses tan solo se perforaron siete pozos exploratorios (tres en enero, dos en febrero, dos en marzo y ninguno en abril), por lo que se vio una caída de 50% en esta dinámica, pues el año pasado ya se reportaban 14 nuevos descubrimientos a abril.

A esto se sumó que los niveles de sísmica registraron niveles mínimos, muy por debajo de las expectativas que se veían a principios del año. De acuerdo con los cálculos de Campetrol, a abril se registraron 160 kilómetros de sísmica 2D. Con esta cifra el país se encuentra lejos de su meta para este año, pues desde hace unos meses la Agencia Nacional de Hidrocarburos planteaba que este año se podrían alcanzar 1.990 kilómetros de adquisición. “Vemos esto muy difícil de cumplir dadas las condiciones adversas que enfrenta el sector y el país actualmente”, explicó el gremio.

“La crisis de precios ha ocasionado que durante los meses de marzo y abril se hayan cerrado 47 campos petroleros con una producción asociada de aproximadamente 30.000 barriles promedio día. A pesar de que se han hecho esfuerzos en la optimización de operaciones y costos, el precio del crudo no permite la viabilidad económica y por lo tanto se deben parar operaciones”, añadió Carlos Leal, presidente de la junta directiva de Acipet.

El impacto en las inversiones

La incertidumbre por los bajos precios en la industria ya ha obligado a la gran mayoría de empresas operadoras a reducir y recortar su plan de inversiones. La Asociación Colombiana de Petróleo (ACP) alertó hace dos semanas que se estimaba una caída de 60% en el monto de exploración, por lo que este año tan solo se destinarían US$270 millones para ese fin. En enero se tenía previsto US$640 millones en total.

En producción, por su parte, la ACP añadió que se prevé una caída de 55% en el monto total destinado para este año. Bajo esta óptica, se estiman recortes por un poco más de US$670 millones. A estas cifras se sumarían las que reveló Ecopetrol esta semana, en las que se vio que la empresa no invertirá más de US$3.000 este año tanto en producción como en exploración.