La FLA empezó proceso para figurar como comercial e industrial del Estado; el proyecto está en la Asamblea de Antioquia

Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

Detrás de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) no solo está la planta que le da origen a marcas reconocidas como el típico Aguardiente Antioqueño, o el Ron Medellín. Hace dos años, el Consejo de Estado le dio un plazo (que se cumplió el pasado 6 de julio), para que la Gobernación de ese departamento modificara la naturaleza jurídica de la licorera.

Es decir, se buscaba definir si seguiría siendo una entidad dependiente de la Gobernación, puntualmente de la Secretaría de Hacienda, o una empresa pública pero independiente, lo que se conoce como una empresa industrial y comercial del Estado.

Por eso, el gerente de la FLA, Javier Hurtado, lidera un proyecto que está en estudio de la Asamblea de Antioquia, la cual tiene la capacidad de definir si cambia esa naturaleza jurídica.

“Entonces, lo planteado es que desde el 1 de enero de 2021 estemos como empresa industrial. Tenemos nuestros procesos para separarnos de la Gobernación, pero eso no quiere decir que nosotros dejemos de ser públicos, lo contrario, será 100% pública”, explicó Hurtado.

Pero ¿qué es tan importante si la FLA sigue figurando bajo la dependencia de la Gobernación, o empieza a operar como una empresa industrial del Estado?.
En primer lugar, tiene que ver con el génesis de esta idea. Hace más de dos años, empleados pidieron ser contratados como trabajadores oficiales, es decir, que no figuren como funcionarios públicos (como cualquier otra persona que esté vinculada a una entidad pública ordinaria).

La FLA, con 343 trabajadores, tiene registro de por lo menos más de 30 colaboradores que han demandado para que su contrato no sea como funcionario público; y en efecto, jueces han fallado a favor de ellos.

Pero adicionalmente, el cambio jurídico de toda la licorera traerá más modificaciones. Por ejemplo, deberá conformar una nueva Junta Directiva, incluso gracias a eso empezará a tener un presupuesto propio para sus inversiones. Actualmente, las finanzas de la FLA dependen de las cuentas de la Gobernación, y exactamente de los recursos que se aprueben para su Secretaría de Hacienda.

LOS CONTRASTES

  • Juan Alberto CastroDirector ejecutivo de Acil

    “Para el consumidor final los beneficios de producto son los mismos, no hay diferencias directas. Pero sí un cambio en la administración de la propia compañía”.

Gracias a esa nueva Junta se podrá empezar con un plan de inversiones “competitivo”, según busca el gerente; e incluso, la empresa como tal no tendrá restricciones para elegir sus proveedores, pues hoy depende del sistema público de contratación.

Para algunos, un tema que preocupaba es que al cambiar de razón jurídica perdería el privilegio que hoy tiene de no pagar impuestos. Pero visto de otra forma, “se trata de un beneficio para la Nación”, recordó Juan Alberto Castro, director de Acil. En este rubro, la FLA espera que sería una suma mínima, incluso menor a $1.000 millones.

El líder gremial también explicó que, hasta el momento, la FLA es la única compañía del sector sin ser independiente entre el grupo de las demás licoreras departamentales.

Aportes de la licorera al departamento
El proceso de cambiar la naturaleza jurídica no solo tiene que ver con contratos laborales o de proveedores. Hoy la FLA es la principal licorera del país, con más de 50% de la participación en su sector, y especialmente, con un aporte de entre $600.000 millones y $800.000 millones a las cuentas públicas del departamento.

Por eso, el exgobernador Luis Pérez, recordó que hay que revisar si hasta la Asamblea de Antioquia puede dar el último fallo de ese cambio; algo que la Corporación sostiene que es permitido.