MI SELECCIÓN DE NOTICIAS
Noticias personalizadas, de acuerdo a sus temas de interés
Pruebas del Metro de Bogotá en viaducto
La deuda de la empresa cerró 2025 en $1,20 billones y la Primera Línea ya suma siete créditos con la banca multilateral, por US$1.630 millones
La empresa a cargo de las dos primeras líneas del Metro de la capital sigue con la nota crediticia más alta del país, luego de que Fitch Ratings ratificó las calificaciones nacionales de largo y corto plazo de la Empresa Metro de Bogotá, EMB, en 'AAA(col)' y 'F1+(col)', respectivamente, con perspectiva estable. Según la calificadora, la decisión se apoyó en el respaldo del Distrito y del Gobierno sobre el proyecto, que la calificadora considera prácticamente asegurado.
De acuerdo con Fitch, la nota de EMB va atada a la de Bogotá y la Nación, sus principales respaldos, debido a que más de 75% de la deuda de la empresa cuenta con garantía soberana. Con ese nivel, la metodología de la firma iguala automáticamente su calificación con la de quienes la respaldan. A ello se suma que la calificadora otorgó una puntuación de soporte de 60 sobre 60 posibles, la máxima de su escala.
También enfatizó que ese respaldo es determinante, pues EMB no genera ingresos ni flujo de caja propios, ya que su papel es gestionar la construcción del Metro dentro del sistema de transporte de la ciudad. Además, sus gastos de funcionamiento se cubren con transferencias del Distrito y los recursos que Bogotá y la Nación comprometieron para las obras mediante vigencias futuras se giran directamente a las fiducias del proyecto, de tal forma que sus cuentas se mantienen equilibradas.
En consecuencia, la firma enfatizó que no le asignó una calificación individual porque "EMB opera en nombre de Bogotá para cumplir una misión de política pública y mantiene vínculos operativos y financieros muy estrechos con ambas entidades de soporte".
Para llegar a ese puntaje, la calificadora evaluó cuatro factores, todos con la nota más alta. El primero es el control que ejercen sus respaldos sobre la empresa, que consolideró alto porque el Gobierno tiene representantes en la junta directiva durante las etapas preoperativa y de construcción; así como porque EMB rinde informes mensuales, trimestrales y anuales a sus entidades de soporte.
En cuanto al historial de apoyo, la Fitch recordó que en los convenios de cofinanciación de las Líneas 1 y 2, Bogotá y la Nación fijaron los montos, plazos y condiciones de sus aportes, los cuales se han girado conforme a lo pactado. A su vez, resaltó que los contratos de garantía firmados por la Nación con la banca multilateral brindan "un respaldo adicional para el cumplimiento de las obligaciones financieras de EMB asociadas con deuda garantizada".
En esa misma línea, la calificadora tuvo en cuenta que la Nación y el Distrito acordaron reprogramar los aportes para la Línea 1, en atención a las restricciones fiscales del país, y que prevén avanzar en financiamiento multilateral para el proyecto "sin afectar la ejecución de las obras". De esa forma, Bogotá mantiene sus compromisos de aporte, con acuerdos que incluyen beneficios adicionales para la financiación de proyectos de movilidad sostenible.
Los otros dos factores se relacionaron con los incentivos que tendrían ambos gobiernos para respaldar a la empresa. Al respecto, la firma sostuvo que un eventual incumplimiento tendría consecuencias políticas y reputacionales significativas para Bogotá y la Nación, dado que "EMB tiene un perfil muy alto para ambas entidades de soporte por su participación en proyectos estratégicos de infraestructura de movilidad urbana con energía limpia".
En línea con eso, Fitch advirtió que un incumplimiento de la empresa también afectaría al Distrito y a otras de sus entidades, como TransMilenio, por la alta visibilidad de la deuda del Metro y por su estrecha relación con las finanzas de la ciudad. Y aunque considera remoto ese escenario, la calificadora señaló que su materialización "podría encarecer y limitar el acceso al crédito del distrito y de sus entidades vinculadas, dada la magnitud de la deuda proyectada de EMB".
De otro lado, el informe de la firma detalló que al cierre de 2025, la deuda de EMB ascendía a $1,20 billones, registrada en su totalidad como financiamiento externo de largo plazo, frente a un cupo global de endeudamiento de $21,92 billones de 2021. Para la Línea 1, la empresa cuenta con un cupo de $10,85 billones en pesos de 2017, de los cuales $7,8 billones tienen garantía de la Nación.
Por último, Fitch aclaró que, al tratarse de la máxima nota de la escala nacional, no hay factores que puedan llevar a una mejora de la calificación. En cambio, una rebaja en las notas de Bogotá o de la Nación se reflejaría de forma directa en la de EMB.
Los recursos del crédito financiarán la contribución del Distrito a la Empresa Metro de Bogotá, EMB, la entidad pública que gestiona y supervisa el desarrollo de la Línea 1
Más de 4.600 cultivadores sostienen el cultivo de la caña, el cual acumula 235.244 hectáreas sembradas y genera 286.000 empleos en 50 municipios de cinco departamentos