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Lilian Mariño Espinosa - lmarino@larepublica.com.co

En principio y por tres meses, el cambio fue que el primero de cada mes ya no se expidió la conocida resolución que entregaba y cambiaba los márgenes de maniobra para los integrantes de la cadena. Además, en algunos meses del paro transportador, ni siquiera la conocida fórmula de regulación se uso, para no tener que realizar alzas que en ese momento se hubieran requerido. Con esto, el precio de referencia para Bogotá en la actualidad, y ante una variación de solo -1% en el WTI en los últimos tres meses, sigue siendo el acordado desde el 28 de agosto: $7.934 para la gasolina y $7.931 para el Acpm. 

Para el presidente de Fedispetrol, Álvaro Younes, “dado que no existe una norma donde el Gobierno esté obligado a establecer mensualmente el precio, y en realidad no hay necesidad, estoy de acuerdo en que no hay razón de modificar la tarifa sino cuando los precios internacionales cambien significativamente, porque para qué hacer un desgaste cada mes y sacar muchas veces el mismo precio o cambios mínimos cuando todo el mercado, exceptuando los minoristas, está regulado”. 

Ahora, según explicaron fuentes del sector y el propio Arce a la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), ya se está revisando la fórmula actual porque el valor del líquido solo pesa 43%, mientras que el de otros elementos pesa 57% en la tarifa final del galón. 

Siendo así, se espera que dentro de la tributaria se analice un cambio de todos los tributos que se tienen actualmente. Además, se analizaría modificar los márgenes para los productores de biocombustibles y se pensaría en la importación de estos últimos.  

En un principio la primera regulación que ya entregó la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) para comentarios hasta el 8 de noviembre, intenta hacer unas reformas sobre la metodología y parámetros de referencia del ingreso al productor de biocombustibles. 

Según la Resolución, el precio entonces del alcohol carburante será el “valor que se le trasladará a un usuario considerando el precio eficiente establecido en mercados internacionales para transacciones de dicho producto y el precio nacional de su sustituto fósil, aplicando el menor entre estos”.

Ahora, para el experto en mercados de combustibles de Quiroz & Asociados, Jorge Quiroz, la mejor idea en general sería tener un mercado flexible, abierto, libre de importación y, lo más importante, lo más desregulado posible, ya que esto permite a los mercados tener un buen margen de maniobra y así reaccionar rápido a los cambios. 

“Se tiene que tratar de evitar el peso de la regulación y poner más cuidado en medidas preventivas o correctivas de libre competencia. En vez de decir, voy a fijar el precio porque hay pocos competidores, puedo abrir el mercado. ¿Qué puede pasar? Que en un principio suban los precios, pero después llegarán más competidores que se sienten atraídos por las tarifas y se formará competencia”, explicó Quiroz. 

Siendo así, para el experto solo es necesario tener una buena entidad de libre competencia que evite carteles y colusiones.