A la espera de los resultados de la comisión de expertos del Gobierno, los partidos ya comenzaron a mostrar propuestas como la de crear el impuesto al patrimonio

Adriana Carolina Leal Acosta

Colombia necesita conseguir $20 billones adicionales de lo que se prevé dispondrá en 2022 para poder volver a cumplir la regla fiscal y bajar el déficit que ha agudizado la pandemia, a una proporción de 1% del PIB en el mediano plazo.

De ese modo, Minhacienda señaló hace un mes que es necesario tramitar una nueva reforma tributaria, lo cual tendría que aprobarse en 2021. Así las cosas, la carrera para lograrlo ya empezó y se han comenzado a oír las propuestas de todos los sectores e, incluso, de la misma cartera, puesto que el viceministro de Hacienda, Juan Alberto Londoño, señaló que ve viable extender el IVA a todos los productos, puesto que ya se está avanzando en la devolución de lo pagado por este impuesto a las personas vulnerables.

Además, cabe recordar que el país está a la espera de los resultados que entregue la comisión de cinco expertos internacionales (Harry David Rosenbloom, Pascal Francois Dominique Saint-Amans, Kent Andrew Smetters, Brian James Arnold y Jeffrey Phillip Owens) que sería insumo para esa reforma.

Pero anticipándose a lo que quiere el Gobierno, algunos partidos políticos ya radicaron propuestas que modifican parcialmente el estatuto tributario, vigente desde 1989.

El proyecto más completo hasta ahora fue firmado por 42 senadores de la oposición. En este se propone la creación del impuesto al patrimonio para personas que posean bienes avalados desde $2.999 millones y, en el caso de las personas jurídicas, desde $79.999 millones en 2020 (ver gráfico).

La iniciativa incluye la especificación de las tarifas a cobrar, partiendo de 1% sobre lo que esté tasado el patrimonio en cuestión de las personas naturales, hasta 4% del valor del patrimonio más $267 millones.

En el caso de las empresas, la tarifa comienza en 4% del valor del patrimonio hasta 6% del patrimonio, a lo que se sumarían $78.143 millones. Este proyecto de ley también incluye un impuesto a los dividendos, que arranca desde las 301 UVT, es decir, $10,7 millones este año.

Los congresistas, además, proponen que las personas que devenguen desde 1090 UVT al año, es decir $38,8 millones en 2020, paguen renta con una tarifa marginal que empieza en 19% y para las personas jurídicas, el impuesto de renta sería de 15% para las microempresas, 20% para las pequeñas, 25% para las medianas y 32% para las grandes.

No obstante, las instituciones financieras que tengan una renta gravable desde 57.000 UVT deberían liquidar cinco puntos adicionales al impuesto de renta y complementarios durante los siguientes tres períodos gravables de la entrada en vigencia de la norma.

En cuanto a la retención en la fuente, proponen que se empiece a recaudar desde ingresos laborales de 91 UVT, es decir $3,2 millones de 2020, con una tarifa marginal de 19%.

LOS CONTRASTES

  • Aida AvellaSenadora de la República

    “Con la reforma aumentaría el recaudo y se podría financiar la renta básica, pues es necesario ver que incluso la clase media tiene problemas para subsistir”

También hablan de un impuesto a las herencias para personas naturales residentes en Colombia, cuando el ingreso equivale a 112.337 UVT.

Otra medida que ya fue radicada en el Congreso es la de la creación de la renta básica universal, que según la senadora Aida Avella, una de las firmantes, beneficiaría a 30 millones de colombianos afectados por la pandemia, y sería temporal. El costo de esta iniciativa está tasado en $30 billones, que según Luis Reyes, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, sería posible costear utilizando los recursos del Fome, puesto que solo se ha ejecutado alrededor de 29% de ese capital.

Por último, el Centro Democrático radicó un proyecto con el que buscan que el impuesto de 10% sobre el salario de los congresistas que se creó en la pandemia, se vuelva permanente. Y según el articulado, el dinero debería ser invertido en programas sociales y de empleo.