Según el Dane, la tasa nacional a nivel general fue del 47,9%, lo que significa que 5,7 millones de personas laboraban sin garantías de ley

Adriana Carolina Leal Acosta

Según el más reciente informe publicado por el Dane, cuyos resultados muestran el comportamiento del mercado laboral entre diciembre de 2019 y febrero de 2020, en el país 47,9% de los trabajadores ejercían sus oficios de manera informal, es decir, sin tener un contrato laboral vinculante o sin gozar de todas las garantías de seguridad social que exige la ley.

Lo anterior, significó un incremento de 60 puntos básicos en comparación con el mismo trimestre comprendido entre 2018 y 2019, cuando la informalidad llegó a 47,3%.

Esto quiere decir que de las 11,9 millones de personas que estaban laborando en las 23 ciudades principales, según el último reporte, 5,7 millones eran informales, mientras que en el mismo periodo del año pasado, la cifra era de 5,5 millones.

Adicionalmente, se encontró que de los 207.000 nuevos trabajadores que fueron registrados en el último trimestre documentado, 166.000 eran informales, es decir, 80%.

Al revisar las estadísticas por sexo, se concluye que en las 13 ciudades principales y áreas metropolitanas, la proporción de hombres ocupados informales fue de 45,2%, 1,3 puntos más que en igual lapso del año pasado.

En cuanto a las mujeres, la tasa de informalidad pasó de 48,4% a 48,6%. Y aunque el aumento en este caso fue menor, este comportamiento se relaciona con el hecho de que la ocupación de las mujeres es menor que la de los hombres.

En concreto, entre diciembre de 2019 y febrero de 2020, había 6,5 millones de hombres trabajando, de los cuales 3 millones eran informales. Mientras que en el periodo había 5,3 millones de mujeres laborando, de las cuales 2,6 millones estaban en esta condición.

LOS CONTRASTES

Por ciudades, la que registró la mayor tasa de informalidad fue Cúcuta, con 71,4%; seguida por Sincelejo, con 67,5%; Riohacha, con 63,9% y Santa Marta, con 62,2%. En contraste, Manizales fue donde hubo menos informalidad, con 40,7%, seguida por Medellín, con 40,8%. Dicha situación hace que, según los expertos, afrontar la crisis del Covid-19 sea mucho más compleja a nivel económico y social.

“Nuestro sistema de seguridad social, dado el contexto de alta informalidad, adolece de capacidad para brindar protección ante un choque de salud pública como el que estamos viviendo. Si bien se establece un esquema de prestaciones económicas por incapacidad de origen común, este cubre solo el componente más formal del empleo. Lo anterior impone un enorme reto de cara a la política laboral”, señaló Iván Jaramillo, director del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario.