Paul Romer, premio Nobel de Economía, postuló un plan para reabrir responsablemente la actividad productiva de los países

Luis Carlos Veléz

Al igual que en Colombia, son varios los países del mundo que se enfrentan al debate de reabrir o no la economía mientras continúa la crisis del covid-19. Mientras algunos abogan por volver a las actividades normales para proteger los empleos y la industria, otros defienden el aislamiento obligatorio para salvar vidas. Sin embargo, el execonomista jefe del Banco Mundial y Premio Nobel de Economía, Paul Romer, dice que no existe tal disyuntiva.

Por eso, creó un plan para responder a las crisis económica y sanitaria llamado ‘Roadmap to Responsibly Reopen America’ (’Hoja de ruta para reabrir responsablemente América’), que se basa en hacer pruebas de covid-19 a la población cada dos semanas para comprobar su estado de salud.
Al conocer qué parte de la población está infectada, se podrá hacer un aislamiento de esas personas y permitirá que el resto, quienes no están contagiados, puedan regresar a sus labores productivas. Romer habló sobre su postulado con La FM.

Usted ha hablado recientemente de un plan para reabrir la economía que ha llamado ‘Hoja de ruta para reabrir responsablemente América’. ¿De qué se trata?

Hay una idea muy simple detrás de este plan: la forma en la que controlamos el contagio de una infección busca aislar a la gente que está infectada para que no contagie a nadie más. Pero si no sabemos quién está infectado, tenemos que aislar a todo el mundo, que es lo que muchas economías han hecho. Pero si empezamos a hacer pruebas a la gente para saber quién está infectado, podemos aislar solo un porcentaje pequeño de la población, el que tiene el virus, y dejar que el resto haga sus actividades diarias. Lo que he argumentado es que debemos hacer el gasto para que tengamos la capacidad de hacer pruebas de covid-19, para que así los actores que participan de forma frecuente en la economía regresen y se minimice la cantidad de gente en aislamiento.

LOS CONTRASTES

  • Rudolf HommesExministro de Hacienda

    “Por más que nos cueste una crisis, la economía puede salir a flote de nuevo después, pero un colapso de la salud es más complicado de salvar que una recesión”.

Este plan se justifica teniendo en cuenta que las economías no pueden permanecer cerradas y hay que enfrentar el virus, porque el escenario de una economía cerrada es insostenible para cualquier país en el mundo.

Correcto. Es insostenible y antieconómico, porque si podemos salvar vidas de una manera que no sea tan costosa, es mejor hacerlo que salvar vidas de una forma hostil para nuestra sociedad.

¿Es decir que no existe tal enfrentamiento entre salvar vidas y generar actividad económica?

Es correcto. Incluso, lo mejor que podemos hacer para revivir la economía es salvar vidas. Porque salvar vidas controlando la infección es la única forma de dar a todo el mundo la confianza de regresar al trabajo.

Su plan para reabrir la economía se basa en hacer pruebas a toda la población cada dos semanas. Eso es posible en economías fuertes como Estados Unidos, pero ¿qué pasa en economías como la colombiana donde no hay la posibilidad de hacer pruebas con esa periodicidad?

Cada economía está en la capacidad de implementar este sistema. Necesitarán laboratorios que hagan pruebas moleculares sofisticadas; estoy seguro de que tienen investigadores y laboratorios en sus campus universitarios que pueden hacer estas pruebas. La mayor parte de los costos para hacerlas son los logísticos, es decir: recoger las muestras, llevarlas al laboratorio, comunicar los resultados a las personas que son evaluadas, recordarles que deben hacerse las pruebas. Son cosas que requieren trabajo, pero que Colombia puede hacer.

A pesar de que estos costos sean altos, ¿cree que son mucho más económicos y eficientes que asumir los costos de la destrucción económica?

Es correcto. Este problema no se resolverá solo, y estar en una recesión o en una depresión le cuesta muchísimo más a una economía. Pensemos el problema de esta forma simple: a través de una transacción o una actividad económica como la siguiente. Yo iré a ver a mi dentista para que limpie mis dientes y él quiere que yo vaya para recibir mi dinero. El dentista no quiere que yo vaya a su oficina a no ser que sepa que yo no tengo el virus, y yo no quiero ir a su oficina si no sé que el dentista y su asistente no tienen el virus. Si todos tuviéramos pruebas que nos mostraran que no estamos infectados, podríamos volver a la producción económica usual. Pero sin las pruebas, no veo cómo podemos tener la confianza de volver a la actividad normal.

Ese plan nos va a tomar tiempo. Y estamos viendo que la economía está sufriendo, hay personas perdiendo sus empleos y empresas entrando en bancarrota. ¿Cuál puede ser una estrategia económica inteligente para aplicar mientras tanto?

Hay que tener una cura para lo que está causando el problema que, en este caso, es el virus. De pronto toma un mes o más hacer esas pruebas, pero este problema todavía estará con nosotros hasta dentro de seis meses. Por eso tenemos que encontrar una forma lo más rápida posible para resolverlo. ¿Qué podemos hacer para limitar el daño entre este momento y ese? Realmente no hay formas óptimas para aminorar el daño. Siento dar ese mensaje tan duro, pero no hay buenas opciones. Hay que solucionar el problema haciendo las pruebas.

Por el momento, la única forma es que todo el mundo se quede en casa o que todo el mundo vuelva a sus actividades cotidianas y aceptar el hecho de que más gente morirá. En el corto plazo, en las siguientes semanas o meses, nos enfrentaremos a soluciones horrorosas, pero hay que asegurarse de salir de ellas lo más rápido posible.

Si tuviera la posibilidad de hablar con el Presidente y darle consejos sobre su perspectiva, ¿qué le diría?

Más que hablar con el Presidente, preferiría hablar con la gente de Colombia y decirles que es horrible lo que está pasando y que no hay una forma para que el problema desaparezca en estos momentos. Pero que si trabajamos juntos podemos hacer que se resuelva en el futuro.

Entonces debemos unirnos para que se vaya lo más rápido posible dentro de nuestras capacidades. Cuando algo malo pasa, estamos tentados a buscar a alguien para castigar. Esto es muy destructivo y no ayuda a nada. En lo que debemos pensar es en cómo trabajamos juntos mientras soportamos esta situación para encontrar una solución y hacer que nuestra sociedad sea como queremos.

¿Quién debe tener el liderazgo en un país como Colombia dentro de esta coyuntura: una persona que crea que la economía debe mantenerse cerrada o alguien que crea que las personas deben salir para proteger el empleo y la economía?

Cada sociedad debe tener una conversación para decidir cuál es el camino, hacia dónde quiere dirigirse en los próximos meses y qué va a hacer en el presente para soportar el daño. Pero después de tener esa discusión, se debe decidir y se debe implementar el plan. No podemos quedarnos en la discusión sobre qué hacer ni sobre quién es el culpable. Debemos decidir qué vamos a hacer, cómo y cuándo y llevar a cabo esa decisión.

Colaboración especial