Esta semana AngloGold inició el proceso de radicación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de cobre en Jericó.

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

El proyecto minero de AngloGold Ashanti en el municipio de Jericó, Antioquia, enfrenta quizás su último ‘round’ ante las comunidades del territorio y las autoridades. Luego de que este miércoles la multinacional anunciara que se dio inicio al proceso de radicación del Estudio de Impacto Ambiental de Quebradona, líderes de la zona aseguran que aún persisten varios retos: no solo por la falta de mesas de socialización, sino también por las inquietudes que hay frente a la explotación minera en el departamento.

Las opiniones frente a la que sería una de las minas de cobre más grandes del país continúan divididas. Si bien AngloGold confirmó que para dicho estudio lo acompañaron 27 consultoras expertas en geología, hidrología y ecología, entre otras especialidades, desde el Comité Ambiental de Jericó se advirtió que todavía hay enormes dudas frente a la magnitud de la actividad minera que se desarrollará.

“En Jericó no conocemos el Estudio de Impacto Ambiental. Se han presentado socializaciones en algunos sectores de la población, pero son informaciones muy generales, no suficientemente precisas (...). En el pueblo hay una gran inquietud sobre lo que significaría una eventual explotación minera”, le explicó Fernando Jaramillo, director del Comité Ambiental de Jericó, a LR.

No obstante, en un comunicado emitido por la compañía, Felipe Márquez, presidente de AngloGold, aseguró que “los exhaustivos análisis y el diálogo con la comunidad, junto a la tecnología de avanzada que tenemos proyectado utilizar en el proyecto, nos permiten contar con la certeza de que el EIA no solo integra los componentes requeridos por las autoridades para asegurar el cumplimiento de las especificaciones técnicas y las obligaciones sociales y ambientales del proyecto, sino que refleja altos estándares internacionales de minería sostenible”. Las críticas que aún presenta el proyecto obedecen, a su vez, a que expertos aseguran que la mina podría dejar una alta tasa de generación de desechos mineros, de cerca de 150 millones de toneladas en 15 años. A eso se sumaría que se podrían presentar afectaciones en las hectáreas de influencia, lo que inhabilitaría la tierra para cualquier actividad productiva.

LOS CONTRASTES

  • Felipe MárquezPresidente de AngloGold

    “El EIA integra los componentes requeridos por las autoridades para asegurar el cumplimiento de las especificaciones técnicas y ambientales del proyecto”.

Pese a que no se tiene en detalle los argumentos del Estudio de Impacto Ambiental, AngloGold sí advierte que en este documento “también ratifica el compromiso de no utilizar el agua que abastece al municipio. En las labores de construcción y operación, (planta de beneficio, campamento y oficinas), la compañía utilizará menos de 1% del agua del río Cauca y su recirculación será de 80% en el circuito del proceso”, dice.

Vale la pena recordar que este proyecto también ha generado opiniones más allá del departamento. Por ejemplo, Luis Guillermo Echeverry, quien gerenció la campaña del presidente Iván Duque, ha resaltado a título personal el potencial del cobre que hay en la región, que no se ha explotado y que ha justificado el desarrollo de países como Chile, siempre bajo el lema del Gobierno de “producir conservando y conservar produciendo”.