Los expertos coinciden en que el emisor podría bajar la tasa de interés de referencia y que se deben emitir medidas para proteger a las empresas y así evitar despidos

Adriana Carolina Leal Acosta

Ante la crisis que atraviesa el país a causa del creciente número de infectados por Covid-19 y la disputa aún sin resolver entre Rusia y Arabia Saudita frente a la producción de petróleo, que ha desplomado el precio del barril Brent; LR le preguntó a cuatro exministros de Hacienda y a dos de los economistas más citados de Colombia, qué medidas se deben tomar para atajar las consecuencias de una posible desaceleración en la economía.

Juan Carlos Echeverry, Rudolf Hommes, Óscar Iván Zuluaga y José Antonio Ocampo, quien también se desempeñó como codirector del Banco de la República, coincidieron en que ninguna medida tanto en lo económico como en lo social, debe ser descartada por las autoridades, dado que el panorama que se ha cocinado en las últimas semanas no tiene precedentes, por lo que merece atención de manera excepcional.

Lo anterior se alinea con la posición de Marcela Eslava, economista y profesora asociada de la Universidad de los Andes; y Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, quienes además han enfatizado en que las acciones del Gobierno no deben enfocarse únicamente en soportar al sector privado, sino a la población, dado que los trabajadores informales conforman la mitad del mercado colombiano, y para estas personas resulta más complejo aislarse y subsistir.

“Ya empezamos a ver hogares y empresas que requieren liquidar sus ahorros y pedir crédito para sobreaguar los efectos de la desaceleración de la demanda en restaurantes, bares y hoteles, y la consecuente cancelación de pedidos a muchos otros sectores. La consecuencia previsible es la dificultad para acceder a la liquidez que muchos necesitan, y las alzas de las tasas de interés de mercado que encarecerán esa liquidez para la empresa y el colombiano de a pie”, dijo Eslava.

Cabe señalar que, según Corficolombiana, con el distanciamiento social estipulado alrededor de un 30% del consumo privado se vería afectado, lo que se podría traducir en una desaceleración del crecimiento que lo podría llevar a 1,5%, mientras en 2019 fue de 3,3%.

Las recomendaciones

Reducir la tasa de interés de referencia del Banco de la República

Previo a la crisis, se esperaba que la tasa de interés del Emisor se mantuviera estable hasta el segundo semestre de 2020, con 4,25% que cumplió 23 meses. Sin embargo, todos los exministros coincidieron en que se debería evaluar su reducción, para tratar de compensar la caída del consumo. “Si hay índices de caída de la actividad económica se debe hacer”, dijo Ocampo. “El tema recesivo va a ser dominante, por lo que estoy de acuerdo”, agregó Echeverry.

Aumentar la liquidez del Emisor y que sea más activo en el manejo cambiario

Para Echeverry, que el Emisor aumente su liquidez también es un punto fundamental. “Yo propendo por un manejo cambiario mucho más activo, aunque eso hay que hacerlo estructuralmente y en este momento de crisis es más difícil, sí debe ser constante”, dijo. Al respecto, cabe recordar que el viernes el Emisor anunció medidas como una subasta de cobertura cambiaria con operaciones forward de cumplimiento financiero (Non-Delivery Forwards - NDF).

LOS CONTRASTES

  • José Antonio OcampoExministro de Hacienda

    “Si el Banco toma la decisión de bajar la tasa de interés, en un país como Colombia hay que ver también cuál es el efecto sobre el financiamiento externo”.

  • Juan Carlos EcheverrýExministro de Hacienda

    “El efecto dominante aquí va a ser la recesión y debe ser el criterio principal que debe tener el Emisor. Hay muchas empresas que van a tener problemas y el desempleo puede subir”

Mecanismos de apoyo diferenciados por sectores y tamaño de empresa

Las medidas de distanciamiento social seguramente golpearán al consumo, y a sectores como el comercio y el turismo. Para el último ya se anunciaron beneficios de tipo crediticio, por lo que Hommes, Zuluaga y Echeverry señalaron que se deben extender a todos los renglones. “Seguro va a haber menor ritmo de actividad económica, por lo que se debe proteger a las empresas para que se destruya la menor cantidad de empleo posible”, dijo Zuluaga.

Revisar cronogramas tributarios para darle espacio al sector privado

En línea con el punto anterior, los mismos ministros destacaron que esta podría ser una medida de aplicación rápida que le puede dar un respiro a los empresarios, y liquidez, de modo que nuevamente se afecte en la menor medida posible la nómina, que es uno de los aspectos que primero se mira en épocas de recesión. “Sería muy costoso que las empresas, ante las circunstancias, tengan que recurrir a despidos, que haría más grave la crisis”, agregó Zuluaga.

Promover el adelanto de vacaciones y trabajo compensatorio

Los exministros también coincidieron en que se deben promover lineamientos de trabajo flexible en las empresas, para que sea más manejable la ausencia en las oficinas, así como el teletrabajo. Por lo mismo, algunos recomendaron que de tratarse de trabajos en los que no es posible laborar fuera de las oficinas, se pueden adelantar las vacaciones o coordinar trabajo compensatorio en horarios no convencionales, de modo que se mantenga la productividad.

Que las autoridades decreten emergencia económica y social en el país

Para el exministro Hommes, el hecho sobreviniente que legitima una declaratoria de estado de emergencia económica y social es claro y se podría tomar para habilitar al Presidente a dictar decretos con fuerza de ley, destinados a mitigar la crisis y a impedir la extensión de sus efectos. Sin embargo, advirtió que esto representa un riesgo, “pero también es una oportunidad para que el Gobierno muestre que puede ser confiable”, dijo.

Relajar la regla fiscal en caso de que se requieran más recursos para salud

Otro punto en el que coincidieron Zuluaga y Hommes es que, bajo la premisa de que lo más importante debe ser garantizar la seguridad de la población en materia de salud, y para ello se deben tener disponibles todos los recursos posibles, “la prioridad no deben ser los topes de deuda pública, o el desajuste en la regla fiscal o la meta de inflación, porque estamos frente a un hecho desconocido”, señaló Zuluaga.

Frenar entrada en vigencia de la devolución del IVA y los tres días sin IVA

Teniendo en cuenta que por la última tributaria se prevé que en 2021 se dejarán de recibir $9,1 billones por exenciones, Zuluaga, Ocampo y Hommes estuvieron de acuerdo en evaluar la entrada de estas medidas que le costarán alrededor de un punto del PIB al país en época de crisis. Luis Mejía, de Fedesarrollo, opinó en cambio que se debería acelerar para darle algo de liquidez a los trabajadores de menos recursos.

Diversificar la canasta exportadora para no depender del petróleo

Hommes hizo especial énfasis en que esta es la medida de largo plazo más importante, pues la dependencia que tiene la economía nacional a los productos básicos y sobre todo al petróleo, la hace especialmente vulnerable, lo que se refleja en el choque que ha tenido la disputa entre Rusia y Arabia Saudita en la devaluación del peso. Agregó que “nada de esto va a cambiar el presente pero nos va a prevenir para el futuro”.

Reversar exenciones tributarias dadas a las empresas con la Ley de Crecimiento

Para Ocampo es clave que se revise y reversen beneficios tributarios dados a empresas con la aprobación de la Ley de Crecimiento Económico, tal es el caso del descuento al impuesto de Industria y Comercio y el descuento del IVA por compra de bienes de capital. Lo anterior se fundamenta en la falta de recursos a los que se enfrenta el Estado este año y el siguiente, para lo que sería necesario tener ese dinero.