Así lo afirmó la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez quien dijo que para 2020 se esperan inversiones por más de US$4.500 millones

María Alejandra Ruiz Rico - mruiz@larepublica.com.co

Los resultados del PIB correspondientes al año 2019, que reflejaron un crecimiento del 3,3% en la economía colombiana según el Dane, también demostraron que la reactivación del sector minero energético está en marcha.

De acuerdo con las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, el sector de explotación de minas y canteras revirtió la tendencia negativa de los últimos dos años con una variación del 2,1% en 2019, mientras que en 2018 fue de -1,9% y en 2017 de -5,8%.

“El sector minero energético es fundamental para la economía del país, la generación de empleo y el cierre de brechas con recursos como las regalías que se traducen en obras e inversión social en beneficio de las regiones. Este crecimiento confirma la importancia de seguir impulsando la actividad para generar nuevas inversiones y desarrollo, con responsabilidad social y ambiental”, dijo la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.

En el crecimiento del sector en 2019, se destaca el resultado de la extracción de minerales metalíferos, principalmente oro, con un crecimiento del 6,6%, frente a un -13,7% en 2018. Le sigue la extracción de crudo y gas con un 2,4% frente a un 1,7% del año anterior. Por su parte, la extracción de carbón tuvo una variación del 0,3% en contraste con el comportamiento negativo de -6,3% del 2018. La extracción de otras minas y canteras creció 2,1%.

En 2020, se espera que continúe el aporte del sector minero energético a la economía colombiana. En la actividad minera se tienen identificados cinco proyectos estratégicos para la diversificación, con el impulso a la producción de minerales como el oro y el cobre, los cuales pueden representar inversiones por más de US$4.500 millones al 2030 y más de 12.000 empleos.

Entre tanto, en el sector de hidrocarburos, la reciente adjudicación de 26 bloques en el Proceso Permanente de Asignación de Áreas, y la firma de cinco contratos costa afuera, después de cinco años sin firmar contratos de exploración y producción, representa inversiones estimadas por más de US$2.700 millones.

“Los hidrocarburos seguirán siendo necesarios durante un tiempo y debemos responder al crecimiento de la demanda de estos energéticos al tiempo que avanzamos en la transición energética. Por esto, además de los beneficios económicos, también es importante seguirle apostando a la reactivación del sector”, afirmó Suárez.

Finalmente, la ejecución de los proyectos de generación de energía, adjudicados en las subastas del cargo por confiabilidad y de fuentes no convencionales de energías renovables en 2019, también atraerán nuevas inversiones y empleos, en beneficio de los colombianos.