El Ministerio de Salud detalló que temas como el precio, eficacia, naturaleza, dosis y distribución se irán desencadenando el próximo año

Juan Sebastian Amaya

El ministro de Salud, Fernando Ruiz, explicó cómo se está preparando el país ante la llegada de la eventual vacuna contra el covid-19, en debate de control político realizado este miércoles en la Comisión Séptima del Senado de la República.

Ruiz detalló que Colombia se unió al proyecto mundial de distribución Covax, grupo que ofrece varias ventajas y minimiza los riesgos. En su primera ronda cubriría máximo 20% de la población de cada país y se dará el biológico en dosis secuenciales 3% de la población, a partir del segundo semestre de 2021.

En cuanto a las compras bilaterales, si bien son más rápidas, de acuerdo a la negociación, los riesgos son más altos al no conocer la efectividad de la vacuna y que se exige un pago anticipado, que, en caso de no ser efectiva, conllevaría a un detrimento patrimonial.

Adicional, Colombia decidió optar por el máximo del cupo en Covax que es 20% de la población colombiana, algo más de 10 millones de personas. Hasta ahora, la mayoría de los procesos de desarrollo han planteado que se requieren dos dosis.

El precio final de las vacunas se liquidará de acuerdo con la vacuna recibida. El país adquirió un compromiso de US$213 millones que ya fueron garantizados por el Ministerio de Hacienda, ratificando la capacidad de Colombia para pagar las vacunas, con un compromiso claro de país de adquirir y distribuir de manera gratuita a la población.

Ruiz Gómez recalcó que existe incertidumbre sobre la vacuna, precio, eficacia, naturaleza, dosis, y que esa información se irá perfeccionando en el transcurso del año, hasta la primera mitad de 2021.

El jefe de la cartera de saludo dijo que existen desarrollos diferenciados de vacunas y hay cuatro tipos de tratamientos que se han venido desarrollando entre los más de 100 proyectos vigentes y que responden a diferentes tipos.

Esos cuatro tipos son: acunas con virus vivo atenuado, que no puede usarse en todas las poblaciones; vacunas inactivadas, similar a la de la influenza; vacunas de proteínas virales, catalogadas como más seguras, por ejemplo, la de la Hepatitis B; y vacunas de vectores virales, que son las desarrollo más innovador y reciente, como la del ébola y dengue.

El ministro también señaló que en la creación de vacunas existen muchos riesgos, incertidumbre y fracaso. Menos de 10% de los proyectos que inicia su desarrollo, finalmente logra tener una eficacia, factor fundamental bajo el cual se miden las vacunas.

“Este tema está todavía muy en construcción, de manera que lo que se está dando acá es una actualización de cómo se encuentra la estrategia actual de vacunación para el covid-19 en Colombia”, señaló.

Añadió que esta medición se basa en qué tan segura es, al identificar los efectos adversos, y la eficacia, con la que evalúa qué tanta inmunidad genera y la permanencia de esa inmunidad.

“La eficacia de las vacunas del covid-19 aún no se conoce, pero lo que se esperaría como mínimo es que tengamos al menos 50% de eficacia, con un límite inferior de intervalo de confianza de 30%”, indicó.

Actualmente, en el mundo hay 93% de intentos fallidos y aún no existe una vacuna totalmente desarrollada, terminada la fase tres, en la que se puede establecer un nivel de confiabilidad suficiente para poder ser aplicada a la comunidad.

Los desarrollos que están vigente están en fase 1, de prueba de seguridad y dosis, 29; en fase 2, primeros ensayos de seguridad, 14; y en fase 3, eficacia a gran escala, 11. De este último grupo, cinco están aprobadas para uso de emergencia en algunos países.

En cuanto a rutas de acceso, el ministro comentó que parte de la definición de una política pública para implantar una vacunación que se completa en un programa, que para el caso de Colombia es el Programa Ampliado de Inmunización (PAI).

La segunda etapa es la planeación operativa para la vacunación. La tercera, la adquisición; cuarto, distribución; quinto, aplicación del biológico; sexto, seguimiento y evaluación; y séptimo, apoyo tecnológico.

“Seguramente tendremos que llegar a procesos de uso de regulación específica de emergencia para el acceso a las vacunas, para hacer muchos de estos trámites más expeditos”, manifestó Ruiz Gómez.

Afirmó que Colombia siempre ha sido un comprador de vacunas centralizadas a través del Fondo Rotatorio de Vacunas de la OPS, el mayor comprador, con un proceso logístico para aplicar más de 40 millones de biológicos al año, administradas a través de una infraestructura vigente que cuenta con una bodega con capacidad para almacenar 15 millones de dosis, que permite tener tranquilidad en todo el proceso logístico; además de otras bodegas en diferentes ciudades del país.

Para la distribución de la vacuna del covid-19 se aplicarían los criterios técnicos de acuerdo con la asignación de vacunas por entidades territoriales y departamentales con un mecanismo de transporte y recursos tecnológicos similares a los del PAI.