El índice de competitividad de 2020 mostró que Bogotá ocupó el primer lugar, y que Cúcuta y Santa Marta fueron las que más avanzaron

Ana María Sánchez - amsanchez@larepublica.com.co

Uno de los factores que juega un papel importante a la hora de tomar decisiones en un país o una región es la competitividad, dado que esta demuestra las herramientas que tiene un lugar para evolucionar en materia económica y social.

Por ello, el Consejo Privado de Competitividad, de la mano de la Universidad del Rosario, entrega anualmente los resultados en esta materia de cada ciudad del país, teniendo en cuenta 13 pilares que tienen que ver con capital humano, eficiencia en los mercados, ecosistema innovador y condiciones habilitantes.

En este sentido, algunas ciudades tomaron relevancia al revisar cada pilar que compone el estudio. Es el caso de Manizales y Pereira, que tras haber alcanzado el tercer y séptimo puesto en el indicador general, respectivamente, también son las primeras en el Entorno para los negocios. En este punto, el estudio mostró que la capital de Caldas obtuvo un puntaje de 7,34, y la de Risaralda, de 7,2 sobre 10.

Las razones puntuales tienen que ver con que en Manizales hay mayores facilidades que en todo el país para registrar propiedades y obtener permisos de construcción. Y Pereira, por su parte, es la ciudad que mejor desempeño tiene en el indicador de facilidad de abrir una compañía, lo que demuestra que los empresarios prefieren estas dos ciudades para realizar negocios.

Para Óscar Jiménez, director de investigaciones económicas de la Cámara de Comercio de Pereira, parte de esto “se debe a los convenios activos que hay entre la Cámara y la Alcaldía de Pereira, puesto que facilitan la apertura de empresas, es decir, tienen un menor número de trámites: el tiempo de apertura de empresas está alrededor de dos horas, mientras que hace unos años podía ser de ocho días”.

Otro de los pilares en los que estas dos ciudades tuvieron buenos resultados fue en el de Mercado laboral, el cual mide la utilización del talento, los indicadores de desempleo, y las brechas de género y de informalidad. En esto, Manizales y Pereira se ubicaron en el segundo y tercer puesto, respectivamente.

Ante estos resultados, Rosario Córdoba, presidente del Consejo Privado de Competitividad, expresó que “resaltamos todo el trabajo que se ha hecho en Pereira y Manizales donde se ve que se han enfocado en mejorar en estos índices y lo han logrado”.

Al revisar el primer puesto del pilar relacionado con el empleo, este lo obtuvo San Andrés por su buen desempeño en variables como la tasa global de participación en el mercado laboral, y porque ha sabido manejar las brechas de género.

En concreto, el índice general mostró que Bogotá y Medellín volvieron a ocupar los dos primeros puestos del ranking y Manizales cerró el top tres (ver gráfico).

Sin embargo, las ciudades que más escalaron en posiciones de competitividad, frente al indicador del año anterior, fueron Cúcuta y su área metropolitana (15) y Santa Marta (16), que subieron tres puestos. Así mismo, Bucaramanga, Quibdó, Arauca y San José del Guaviare escalaron de a un puesto, cada uno.

Frente a Bogotá, el Consejo resaltó que al estudiar todos los componentes del indicador general, la capital ocupó el primer puesto en siete ítems de los 13 medidos en total.

LOS CONTRASTES

  • Alejandro CheyneRector de la Universidad del Rosario

    “Celebro que podamos tener la información de este índice como un insumo adicional para tomar las medidas necesarias en todas las regiones del país”.

  • Rosario CórdobaPresidente del Consejo Privado de Competitividad

    “Celebramos que 74% de los territorios incluyeron el índice de competitividad como una herramienta más de seguimiento en sus planes de desarrollo territoriales”

Algunos de los que más toman relevancia son el tema de Instituciones, Infraestructura y Sistema financiero. En este último, la capital se destaca por aumentar la cobertura en servicios financieros y de seguros.

Otra ciudad que vale la pena resaltar es Tunja, pues en el ranking general ocupó el quinto puesto, por encima de grandes urbes como Cali y Barranquilla. Uno de los pilares en los que mejor resultado tuvo la capital de Boyacá fue en Salud, en el que ocupó el primer puesto con un resultado de 7,8 sobre 10.

La razón principal por la que esta zona tuvo un buen desempeño en Salud fue porque logró mejoras sustanciales en cobertura y un aumento en el número de médicos generales y especialistas. En este rubro, el estudio también resaltó que Cúcuta avanzó siete posiciones en el subpilar de acceso a salud, mientras que Armenia perdió puntaje y posiciones en mortalidad infantil.

Algo a tener en cuenta es que este año las mediciones cambiaron, y algunos pilares debieron ser modificados a razón de la nueva realidad de la pandemia que obliga a que las ciudades cambien perspectivas en cada uno de sus factores económicos.

En síntesis, se añadió un nuevo pilar, el de Adopción TIC, el cual tomó los mismos componentes del antiguo subpilar de Infraestructura TIC, pero se le incluyeron factores como matriculados en programas TIC, graduados en programas TIC, y número de programas TIC. Y en el pilar de Sostenibilidad Ambiental se incluyó la generación de emisiones de CO2 en fuentes fijas.

En materia de Salud también hubo cambios, se crearon dos nuevos subpilares: el acceso a coberturas y controles prenatales y las capacidades en salud que tiene cada ciudad, como el número de médicos, especialistas y camas de servicio especializados.

El Consejo resaltó que este año se logró que las 32 ciudades capitales fueran incluidas.

Inírida, Puerto Carreño y Mitú las ciudades con menor competitividad
Una de las buenas noticias este año fue el haber incluido a ciudades de la periferia del país que antes no obtenían ningún resultado. En esto, se destacó que seis de las nueve urbes nuevas que se incluyeron tuvieron los puntajes más bajos: Arauca, San José del Guaviare, Leticia, Inírida, Puerto Carreño y Mitú, que según señalaron los investigadores del Consejo, tiene que ver con las necesidades urgentes de políticas públicas y mejoras en diferentes ítems sociales y económicos de su estructura territorial.