lunes, 9 de marzo de 2020

Luis Manuel Faviani

Es una realidad que la tecnología ha transformado la forma en que vivimos. Hace unos años era imposible imaginar que a través de un celular podríamos pedir un medio de transporte o comida. Ahora bien, las dinámicas de comercio han cambiado, y con ello las tiendas físicas también se han visto afectadas por dicho fenómeno.

Según Fenalco, en Colombia, el canal tradicional está representado por cerca de 260.000 tiendas tradicionales que llegan a capturar cerca de 50% de todo el mercado de la canasta familiar; en los últimos tiempos, estos pequeños comercios se han visto expuestos a cambios de su entorno que han amenazado de manera constante su desempeño y sostenibilidad.

Por ejemplo, D1 es uno de los hard discounts más importantes en el país y con mayor presencia en los hogares colombianos con un 52%. Según Andrea Estrada, Consultative Client Delivery Leader Retail de Nielsen, estas cadenas han tomado gran auge en el país debido a la variedad de productos, precios accesibles y el gran formato de las tiendas que atrae a los consumidores.
Esto, sin lugar a duda ha impactado a las tiendas de barrios, las cuales han visto cómo las personas buscan productos de marcas propias a menor precio, factor que ha determinado la búsqueda de nuevos mecanismos que les permita adaptarse a la transformación y competir a la par.

Sin embargo, este fenómeno no sólo se ha visto a nivel nacional, sino también ha pasado en otros países y en distintas categorías. Recordemos el caso de Blockbuster o el ejemplo de ‘Sears’, cadena estadounidense de tiendas departamentales, que en 2018 se declaró en bancarrota, cerrando 142 tiendas, debido a la aparición del comercio electrónico; mientras que Amazon o Walmart fueron ganando terreno.

Cuando muchos auguraban el cierre de tiendas físicas, como el caso mencionado anteriormente; Amazon sorprendió al mundo lanzando su primera tienda física. Pero, ¿cómo lo lograron? Sencillo, implementaron herramientas tecnológicas que suplían la necesidad del consumidor actual, es
decir, atención de manera rápida, eficaz y de fácil acceso.

Por lo tanto, ante estos nuevos formatos y avances tecnológicos, las tiendas retail deben encontrar oportunidades de mejora que les permita competir a la par y no morir en el intento. Su objetivo principal debe centrarse en implementar acciones de digitalización que les facilite brindar al usuario una experiencia rápida, eficaz y económica a través de procesos logísticos y medios de pagos eficientes. Deben fomentar e implementar patrones tecnológicos para seguir siendo relevantes al consumidor, y recuperar participación del mercado.

Ya lo afirma Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, al decir que “las tiendas han sabido entender los retos de la economía y hoy son un mercado más dinámico, con mayor variedad de productos, excelente calidad y precios competitivos, ganando así permanencia en el mercado y reconocimiento como líderes en la sociedad”.

Así es como estas condiciones hacen parte de un entorno dinámico que, sin duda, pone a prueba la capacidad de los tenderos para adaptarse a las nuevas economías y modelos de negocio, con el fin de demostrar un escenario propicio, donde se puede analizar profundamente las condiciones y reacciones que hacen de este, un canal preferido por el consumidor.

Por esta razón, el auge de la tecnología no solo permite descubrir nuevas metodologías o formas de negocio, sino que también permite responder y construir grandes soluciones.