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La IA cambia las reglas del crecimiento en consumo masivo
Un reciente análisis revela que la capacidad de ser descubierto por algoritmos está desplazando las estrategias tradicionales de crecimiento en internet
La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta tecnológica, sino un mediador directo en el viaje de compra del consumidor y en el descubrimiento de productos. Actualmente, el impacto de la IA en los compradores es de 74% de los consumidores la usa para descubrir productos, 54% la emplea para investigar opciones y 20% ya la utiliza directamente para ejecutar sus compras.
De este fenómeno surge el concepto de agentic commerce, donde los asistentes de IA y los modelos de lenguaje extenso actúan como filtros que recomiendan opciones y determinan la visibilidad final de un producto.

En estos nuevos entornos minoristas, factores como los datos estructurados, las reseñas y la alineación con los objetivos del consumidor son los que deciden si un artículo aparece o no en la búsqueda. Gracias a esto, las marcas de nicho han logrado aumentar su cuota de mercado en 1,5 puntos porcentuales, mientras que las marcas nacionales medianas y grandes sufrieron una caída de 2,1 puntos.
Esta democratización impulsada por la IA está haciendo que las marcas emergentes ganen terreno en categorías clave como Cuidado de Mascotas, Cuidado Personal y Salud y Bienestar. Esto se debe a que los sistemas de IA priorizan la claridad y la relevancia; por lo tanto, las marcas deben asegurar que sus productos sean "legibles para la IA" mediante datos estructurados para poder tener exposición en las plataformas.
Ante este panorama, las empresas consolidadas se encuentran bajo la urgencia de modernizar sus estrategias y reenfocar sus canales de innovación para evitar seguir perdiendo terreno frente a la competencia digital.
En Colombia, la transformación se aceleró durante la pandemia. El confinamiento llevó a muchas personas a revisar sus armarios y a encontrar prendas que podían volver a circular.
Un café diario de $2.000 suma $730.000 al año, mientras una compra diaria de $12.000 puede superar $4,3 millones anuales.