El año pasado la industria cinematográfica recibió 73,1 millones de espectadores, un nuevo récord para ese registro tras subir 14,2% frente a lo que se logró en 2018

Joaquín Mauricio López Bejarano - jlopez@larepublica.com.co

Solo en el caso de Colombia, hay por lo menos siete plataformas de streaming pagas, cada una ofrece su parrilla de películas y series. En su momento, cuando Netflix superó 500.000 suscripciones a nivel local, se empezó a decir que le quitaría clientes a las salas de cine.

Sin embargo, la industria cinematográfica en Colombia no se ha visto afectada y, por el contrario, lleva más de una década sin dejar de crecer. Al cierre de 2019, las salas de cine recibieron 73,1 millones de espectadores, y si se compara con el registro de 2018 cuando fueron 64 millones, hubo un aumento de 14,2%.

“Hace 12 años se vendían 20 millones de boletas de cine. Las cifras del año pasado la industria (con 73,1 millones de boletas de cine) significan un crecimiento de 365% en este periodo. El público sigue prefiriendo, de lejos, la pantalla grande”, explicó Munir Falah, presidente de Cine Colombia.

Y es que para el empresario “la asistencia de los colombianos a ver películas en la pantalla grande (salas de cines) sigue creciendo. La industria está muy sólida”; algo que se evidencia con el dinero que mueve el sector.

Con la taquilla vendida en 2019, los exhibidores registraron un Box Office de $652.600 millones, 18,1% más de lo facturado en 2018 cuando llegaron a $552.800 millones. Estos cálculos podrían superar fácilmente la barrera de $1 billón por los ingresos de confitería.

Además, eso equivale a casi US$200 millones en venta de boletas de cine, cifra para un tercer lugar en América Latina, solo superado a nivel regional por México con US$997 millones y Brasil, donde se mueven US$724 millones.
Para el analista en cine, televisión y teatro de la U. de los Andes Nicolás Torres, hay varios efectos del porqué plataformas de streaming no le están quitando clientes a la industria de la pantalla grande.

“La misma cultura tiene que ver con el consumo, y 2019 fue un año con muchos lanzamientos comerciales de Hollywood, con consumidores de nicho como de Los Vengadores. Eso crea personas que quieren ir a cine a ver la película de primeros, el día del estreno”, dijo.

Precisamente al ver los resultados de 2019, un gran estreno, anunciado en años anteriores como Avengers Endgame vendió casi 6 millones de boletas en Colombia. Luego, la segunda película más vista, Toy Story 4, llegó a 5,1 millones; y El Rey León alcanzó 4,6 millones.

LOS CONTRASTES

  • Munir FalahPresidente de Cine Colombia

    “La asistencia de los colombianos para ver películas en la pantalla grande (salas de cines) sigue creciendo notablemente. La industria está muy sólida”.

  • Nicolás TorresAnalista de cine y TV de los Andes

    “El crecimiento de las personas que van a ver cine también es resultado de inversiones que han hecho las empresas por salas más atractivas y mucho más cómodas”.

Torres también recordó que el buen momento del consumo de cine se debe a que “hay una mayor inversión en la creación cinematográfica colombiana, no solo en la producción sino en la recepción, aún con películas como Monos o Litigante; en 2019 hubo públicos que se movieron en esa dirección”.

Hay que tener en cuenta que el año pasado en las salas se estrenaron 371 películas, de las que 104 fueron cintas de cine arte, 45 eran colombianas y 21, documentales. Eso quiere decir que no solo subió el consumo en general, sino el alternativo.

El exhibidor que lidera en la venta de boletas a nivel nacional
Cada año la industria recibe un reporte que mide el comportamiento de las empresas detrás de la exhibición de cine. En la medición, Cine Colombia sigue como el líder del sector, pues de las 73,1 millones de boletas que se vendieron, 41,9% fueron de esta firma (30,7 millones), la cual estaba en pleno proceso de apertura de teatros de nueva generación como El Edén.

Hay que recordar que la principal empresa del sector a nivel nacional, viene de un plan que empezó en 2018 el cual se basó en un capital de US$70 millones para la apertura de 10 nuevos teatros, siendo algunos de estos, hoy los más avanzados en tecnología.