

El G7 tuvo un inesperado momento futbolero cuando el canciller alemán Friedrich Merz (1955) sorprendió al presidente Donald Trump (1946) con una camiseta de la selección de Alemania que llevaba su apellido y el número 47 en la espalda. El gesto, realizado antes de una reunión sobre Ucrania en la cumbre de G7, se interpretó como un guiño tanto a las raíces alemanas de Trump como a su condición de 47.º mandatario de Estados Unidos. (VSF)