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ARCHIVO Cría de cuyes, de lo ancestral a un negocio rentable
martes, 28 de enero de 2014
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Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co

En el Día del Cuy, que se celebra en Pasto cada año luego del Carnaval de Negros y Blancos, se pueden consumir unos 15.000 animales de estos. Se trata de una vieja costumbre fiestera, muy ligada a la cultura ancestral nariñense alrededor de la producción del cuy, cuyo avance en los últimos años promete dar el salto de la tradición al negocio.

En los años setenta y ochenta las familias nariñenses, básicamente campesinas, producían el cuy para autoconsumo, en un esquema de seguridad alimentaria. Pero a partir  de los noventa se da un paso para convertirse en un sistema productivo familiar, como complemento a las labores  rurales para mejorar los ingresos, pero ya con un fin más comercial. Hoy, este propósito está claro y consolidado, concentrado en un nicho de mercado interno en este departamento, que de lejos es el principal productor del país de la especie menor. 

Los registros del Ministerio de Agricultura ubican la producción nacional del cuy, al cierre de 2013, en cerca de 2,3 millones de animales, de los cuales, 2,2 están en Nariño. Es decir allí se concentra más de 90% de la producción nacional, con énfasis en unidades productivas familiares.

Los otros departamentos con presencia de esta actividad son Cauca,  Huila, Putumayo y algo en el Valle, Santander y Cundinamarca, principalmente. Lo que mide el crecimiento de la actividad, es que hace cinco años la población de cuyes apenas alcanzaba el  millón de animales y en los registros no aparecían departamentos distintos, además de los del sur.

“Hay una tendencia clara a que la producción siga creciendo con un fin comercial. La mayoría es para demanda interna, básicamente asaderos, y se está buscando expandir el consumo a otros departamentos” dijo Juan Fernando Urbano, responsable del área de cuyes del Centro Internacional de Producción Limpia-Lope del Sena.

El cuy, un pequeño roedor herbívoro, de ojos brillantes y peludo, es originario de la zona andina y Perú es el mayor productor en la región. Según Urbano, en este país la población puede superar los 40 millones de animales y el consumo interno es de 16.500 toneladas por año de carne. Los canales de comercialización incluyen los supermercados. Al país inca le siguen Ecuador (17 millones), Bolivia (5 millones) y Colombia. 

Buena rentabilidad
Una de las bondades de la producción de cuy, que lo convierten en una buena idea y opción de negocio, es su rentabilidad. “En Nariño ha dado buenos resultados para los productores. La rentabilidad del negocio puede oscilar entre un 18% y 20%. Si se tiene un mayor número de animales la rentabilidad es mejor”, señaló.

Entre las características de esta especie menor, de corto ciclo biológico, es su buena fertilidad.

Una unidad básica doméstica está compuesta por siete hembras y un macho, para autoconsumo. Si la unidad busca fines comerciales rentables debe pasar las 300 reproductoras con una relación de cinco hembras por un macho. Cada una puede dar tres crías por parto y en promedio una reproductora al año tiene cuatro, lo que da 12 nacimientos anuales por hembra.  

“Con  40 hembras en un año se pueden tener cerca de 500 animales y en cuatro meses, aproximadamente, la cría está lista para el sacrificio. Los recambios de las hembras se hacen cada cinco o seis partos, aproximadamente, y éstas van a sacrificio”, agregó Jorge Iván Noguera, instructor del Centro Latinoamericano de Especies Menores (Clem) del Sena en Tuluá (Valle). Los nariñenses del cuy se comen todo, pero para efectos comerciales e incrementar el consumo en habitantes de otras regiones se quita la cabeza por alguna resistencia al asemejarla a una rata. La carne, además de su exquisito sabor, es rica en proteínas, contiene  minerales, vitaminas, es baja en grasa y posee Omega 3 entre otros. Sin embargo, es un plato costoso. “El productor vende cada animal entre $12.000 y $15.000 y en el asadero el precio es de hasta $25.000”, dijo Noguera.  

Importación para mejoramiento genético
​El Centro Internacional de Producción Limpia del Sena, importó en diciembre 500 cuyes de Perú, con el objetivo de refrescar la genética de los animales que se producen en el país y mejorarla. “Es la primera importación de animales  que se hace y tiene una genética interesante para multiplicarla en Nariño. La idea es que entre julio y agosto ya se tenga unidades para la venta”, dijo el responsable del área de cuyes en esta entidad, Juan Fernando Urbano.

Las opiniones

Jorge Iván Noguera
Instructor Sena en Tuluá 
“Con 40 hembras en un año se pueden tener cerca de 500 animales y en cuatro meses, la cría está lista para el sacrificio”.

Juan Fernando Urbano
Instructor Sena en Pasto

“Hay una tendencia a que la producción con fin comercial aumente. Se está buscando expandir el consumo a otras regiones”.