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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co

En una ciudad como Bogotá con más de 9 millones de habitantes, se calcula una población aproximada de 600.000 canes, con una tasa de mortalidad de 120 muertes diarias, panorama desolador y triste para los dolientes que consideran a su canino como un miembro más de la familia y que deben afrontar su partida, pero promisorio para el negocio de los cementerios  para perros, que cada vez cogen más fuerza en el país. 

Desde hace 13 años se fundó Funeravet y en 2012  llegó Bosques del Silencio, negocios ubicados en Bogotá enfocados en la disposición final de las mascotas.

 El veterinario Henry Cortés, director de Funerevet asegura que desde el 2001 ha cremado  33.000 perros  y en su cementerio  en la Calera de hectárea y media hay cerca de 1.200 tumbas.  Diariamente recoge 14 mascotas al día y en un mes puede llegar a facturar hasta $200 millones.

“Manejamos una cremación colectiva donde se incineran varias mascotas y una individual donde se mete al horno y al dueño se le da un cofre de sus cenizas. Mientras si se entierra, se firma un contrato donde nos comprometemos a dejar el cuerpo 5 años en el cementerio y los dueños pueden visitar la tumba cuando quieran. El servicio incluye ataúd (cofre de cartón ecológico) y lapida de mármol. Sea entierro o cremación nosotros nos encargamos de recoger al animal”, manifestó Cortés. 

En el caso de Bosques del Silencio, su propietario Luís Enrique Romero, trabajaba en un cementerio de perros en Canadá y hace dos años decidió montar su propio negocio a las afueras de Zipaquirá. 

“La descomposición orgánica de un cuerpo conlleva largo tiempo, por eso efectuamos el entierro con observaciones técnicas acerca de la profundidad de la fosa y la distancia que conservamos sobre las fuentes hídricas. Para perpetuar la memoria de la mascota, y como una extensión de su vida sembramos un árbol y colocamos una lapida” explicó Romero.

  Los precios en cualquiera de los dos servicios depende del tamaño y del peso. Por ejemplo, en Funerevet una cremación colectiva puede estar entre $130.000 a $240.000.  

Reconociendo que hoy en día es más difícil montar un  negocio de disposición final de perros por la cantidad de normas, decretos  ambientales y las mismas propuestas de los POT, Cortés prepara para 2015 su expansión nacional en ciudades como Medellín, Cali y posiblemente Barranquilla.  

Disposición final canes
•cremación colectiva: de $130.000a $240.000

•cremación individual: de $550.000 a $750.000

•cementerio: de $450.000 a $650.000.

Los tres servicios incluyen traslado de la mascota

Las opiniones

Henry Cortés
Director de Funeravet

“En estos 13 años en el mercado he cremado 33.000 perros y enterrados en el cementerio de la calera hay cerca de 1.200 canes”.

Daniela Manrique
Dueña de Guardián (Rottweiller)

“es un vinculo emocional muy grande que uno crea con las mascotas y cuando mi perro murió me fui por la opción del entierro”.