El salario no es una dádiva ni un acto de generosidad; es un precio
Nada pasa en aislamiento, todo lo que ocurre en la economía hace parte de un sistema integrado donde docenas, cientos o miles de personas están involucradas
En este escenario, la legitimidad de querer ocupar la Casa de Nariño parece haber claudicado ante el incentivo de la dispersión partidista