.
Analistas 05/12/2020

Un año extraño

Willy V. Mayenberger
Socio Director de Top Management

Las últimas semanas han traído nuevos rumbos y ritmos que han resultado significativos en un 2020 extraño y lleno de desafíos. Hemos retomado algunas costumbres y dinámicas de antes de la pandemia y su consecuente cuarentena. Pero también hemos adoptado nuevas formas de desempeño, relacionamiento y socialización para esta última etapa del año. ¿Somos hoy conscientes de esos cambios? ¿Estamos listos para asumir los retos que nos llegarán iniciando 2021?

Tenemos muchas razones para afrontar este nuevo panorama con entusiasmo. Incluso en los momentos más duros de la cuarentena buscamos y encontramos motivaciones y alicientes para salir adelante. Con mayor razón, ahora. Las noticias de los últimos días parecen alentadoras: en primer lugar, varios reconocidos laboratorios han anunciado la efectividad de más de un 90% en sus posibles vacunas. Y la economía colombiana pareciera que puede empezar a repuntar pronto.

Ahora bien, debemos ser conscientes de que se avecina un proceso de reconstrucción. Ya hemos comprobado que ni el bolsillo aguanta, ni la salud mental resiste el encierro permanente.

Es hora de cosechar los frutos que ha dejado la reflexión y el crecimiento personal en esta cuarentena (y que ojalá haya sido así). No podemos estancarnos a la espera una recuperación que evidentemente no solo depende de los entes gubernamentales, sino que, en gran medida, surge de nuestra iniciativa personal y privada. El autocuidado y la protección a los demás es, más que nunca, fundamental para la reactivación. Las nuevas metas no deben quedarse en el plano de la ilusión y la planeación. Tampoco podemos salir al mundo de manera convulsa e histérica a actuar para tratar de remediar lo ocurrido. El balance es primordial y tal como señaló Ralph Waldo Emerson, hay que soñar, pensar y hacer: “Sin ambición, uno no empieza nada. Sin trabajo, uno no termina nada. El premio no vendrá a ti. Tienes que ganarlo”.

Si usted es empresario o directivo, esta es una gran oportunidad para diseñar estrategias de avanzada y acordes con las necesidades que la realidad de hoy exige. Si es emprendedor, desde hace varios meses la adversidad ha sido, a la vez, una invitación a la innovación cuyo resultado no se evidencia solamente en la creación de empresas con visión de futuro, sino que sus acciones estén encaminadas hacia una verdadera transformación social.

Hace unos días, una empresa alemana nos invitó a la presentación de un sobresaliente informe acerca del uso positivo del hidrógeno verde en distintos lugares del mundo. ¿Hemos pensado lo suficiente en todo el potencial que tiene Colombia con su posición geográfica, climas y todas las demás condiciones favorables que harían posible avanzar en el ejemplo mencionado? En este sentido, son primordiales las sinergias y acciones entre el sector público que defina los lineamientos y las políticas de Estado que permitan avanzar en esta dirección y el sector privado que las impulse.

La investigadora británica Jane Goodall resalta: “No podemos tener un desarrollo económico global ilimitado en un planeta con recursos naturales finitos y una población en constante crecimiento”. La pandemia y sus subsiguientes crisis nos han demostrado que más allá de la rentabilidad, el verdadero valor está en la integridad y el cuidado de quienes rodeaban nuestras vidas antes de la cuarentena. La vida humana y el cuidado del planeta cobraron la relevancia que merecían y ahora son asuntos primordiales en las agendas empresariales y gubernamentales de todo el mundo.

Aunque en varios momentos todo parecía perdido, la profunda reflexión nos regalaba hallazgos que hoy en día son invaluables. La dificultad nos fortaleció; depende de cada uno capitalizar lo aprendido.