lunes, 27 de julio de 2020

Estamos inmersos en una burbuja creada por todas las noticias diarias que recibimos de la pandemia y que nos obliga en cierto modo a pensar en el corto plazo. La nueva normalidad nos reta a adaptarnos rápidamente a las condiciones del día a día. Aunque esto funciona en el ambiente de incertidumbre de la coyuntura actual, es importante que la industria reflexione y determine lineamientos sobre lo que pasará mañana.

Estas determinaciones revelarán quiénes son los que en verdad están dispuestos a dar todas sus capacidades innovadoras al servicio de la sociedad y marcarán la pauta después de la crisis global. Si bien es cierto que no tenemos una bola de cristal para descifrar nuestro futuro, las lecciones empresariales que aprendimos en el marco de esta coyuntura nos ayudarán a transformarnos para seguir comprometidos con el bienestar de las personas, la productividad de la economía y el desarrollo como país.

La crisis nos exigió resultados rápidos, lo que impulsó muchos procesos que veíamos a largo plazo. Esto nos lleva a buscar en la innovación constante la respuesta para evolucionar rápidamente lo que transforma varios procesos en las compañías. Por ejemplo, en la industria farmacéutica, el relacionamiento presencial con los clientes es vital. Cerrar negocios de esta forma es indispensable. Hoy prevalece el uso de herramientas tecnológicas que en tiempos anteriores solían ser el soporte y el complemento en ciertos momentos.

La importancia de la prevención para combatir pandemias

Estamos en medio de una realidad difícil que nos ha enseñado la importancia de informarnos y visitar al médico constantemente para prevenir otras enfermedades que puedan complicar una infección como la covid-19. La obesidad y la diabetes, por ejemplo, son patologías que resultan ser factores de alto riesgo en pacientes que padecen este virus.

De acuerdo con el estudio realizado por investigadores de la Universidad de New York - NYU- titulado Factors associated with hospitalization and critical illness among 4.103 patients with covid-19 disease in New York, los pacientes con obesidad menores de 60 años, tienen dos veces mayor riesgo de ser hospitalizados a causa de este virus por severidad de la enfermedad.

Por eso, es importante que cuando todo vuelva a ser “normalmente diferente” nos conectemos como sociedad, nos informemos y construyamos herramientas que generen cambios reales en nuestra rutina, consultemos a los médicos e invirtamos tiempo en nuestra salud para evitar que enfermedades como la obesidad o la diabetes sigan multiplicándose en Colombia.

Después del coronavirus necesitamos que todas las lecciones que hemos aprendido durante la crisis, y las que quedan por aprender, se conviertan en instrumentos para capitalizar nuestros objetivos. Busquemos la forma de cambiar positivamente la vida de nuestra sociedad. Así viviremos en un planeta con personas más saludables y con mayor bienestar sin importar las condiciones que debamos superar.