Muchos de esos activos generan retornos muy inferiores a su potencial de valor público; otros permanecen completamente subutilizados
Ganamos discusiones y perdemos la posibilidad de acordar. Convertimos diferencias en afrentas, reformas en pruebas de lealtad e instituciones en trincheras
¿Por qué seguimos insistiendo en actuar igual? Porque actuar diferente requeriría reducir el poder del Estado y eso nadie en el poder lo quiere