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Analistas 05/10/2021

Optimismo económico

Simón Gaviria Muñoz
Exdirector de Planeación Nacional

Los dividendos sociales de una buena economía toman tiempo, aunque recuperar las ventas perdidas trae optimismo. Los índices de confianza sectorial de agosto presentaron niveles no vistos hace muchos años. Para resaltar, el índice de confianza comercial mostró el valor más alto de los últimos 40 años, mientras que el industrial arrojó cifras no observadas desde 2007.

Aunque hay actividad explicada por la profundidad de la caída, ya en varios indicadores se sobrepasó los niveles pre-pandemia. Preocupa es la percepción de industriales y comerciantes del ambiente socio-económico, desmejoró 28,8%. Ojalá la recuperación no se enrede por la mayor incertidumbre del proceso electoral o, peor aún, por una prolongada alza de intereses.

Las exportaciones del primer semestre aumentaron 18,9% frente al mismo período de 2020. Si bien el sector de hidrocarburos es protagonista, es clave resaltar el crecimiento de la canasta no tradicional, con un crecimiento de 28,8%. El segmento de alimentos y agropecuario creció un 16,6%. En otras palabras, se está exportando en todos los segmentos. Muy positivo fue el crecimiento de 33,1% de solo junio, volviendo para efectos funcionales al mismo nivel de 2019. Clave que frente a los niveles pre-pandemia haya disminuido la dependencia del sector de hidrocarburos. Se espera que el mes de agosto sea aún mejor.

El optimismo del comercio no es solo percepción; en julio la recuperación del comercio mostró un crecimiento real de ventas de 26,9%, y comparado con el mismo mes de 2019, un crecimiento real de 11,4%. Los líderes del repunte son el sector de movilidad (motos - carros) y la compra de bienes durables.

Toca destacar los departamentos de Antioquia y Atlántico que crecieron ventas por encima de 35%. En este frente, agosto también pinta mejor, según Raddar, el gasto de los hogares fue de $65 billones. Esto es, un incremento de 11% frente al año anterior. El consumo viene jalonando el sector.

Los industriales, por su parte, aumentaron la producción en 16,8%. Pero lo importante es que la tendencia de producción industrial viene en aumento. En julio la producción mensual manufacturera creció 20,1%. Aun frente a 2019, se evidencia una mejora de 10,1%; en 37 de los 39 sectores industriales se presentaron crecimientos positivos. Prendas de vestir jalonó todos los sectores con un incremento de 44,8%. Eso si, en agosto se registró un leve descenso en pedidos y algo de aumento en inventarios.

Esta recuperación, aunque robusta, es frágil a nuevos brotes de covid-19. También a las restricciones logísticas y de producción que incrementaron la inflación. El dato de inflación de agosto (4,4%) fue elevado, en parte, debido al crecimiento de precios de los alimentos (11,5%). Los retos en la logística internacional también hacen más difícil moderar precios a través de importaciones. No por nada, según la misión de internacionalización, nuestra participación en el comercio internacional como porcentaje del PIB es la misma de hace 50 años, y la menor entre los países de la Ocde.

Como es de esperarse la incertidumbre electoral desincentiva el ambiente de inversión, si esto se complementa con un incremento prematuro de tasas, se podría perder la recuperación o dejarnos el entorno social vulnerable a un nuevo pico.