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Analistas 02/08/2025

La era del “cero clic” y el ocaso del tráfico algorítmico

Sergio Quijano Llano
Gerente general del Diario La República

Durante más de 25 años, los medios de comunicación digitales construimos gran parte de nuestra estrategia de distribución sobre una base que hoy se desvanece: el tráfico derivado de Google y Facebook. Nos especializamos en SEO, entendimos los algoritmos sociales, invertimos en contenidos diseñados para posicionar bien y aparecer en millones de pantallas. Fue la era de los “esteroides del tráfico”, un ecosistema artificialmente impulsado por plataformas que multiplicaban nuestras audiencias a cambio de una optimización constante. Pero esa era ha terminado.

Hoy nos enfrentamos a una transición estructural. Google, en su carrera por no perder protagonismo frente a ChatGPT y otros sistemas generativos, ha comenzado a privilegiar respuestas creadas por inteligencia artificial por encima de enlaces hacia medios. El tradicional posicionamiento orgánico está siendo sustituido por resúmenes generados automáticamente (Overviews) a través de tecnologías como Search Generative Experience (SGE) o modelos como Gemini.

Mientras tanto, Facebook ha desplazado drásticamente la visibilidad de los contenidos noticiosos, apostando por creadores y formatos ligeros que retienen más tiempo al usuario. En ambos casos, el clic -antigua unidad de valor digital- está desapareciendo. Y con él, buena parte del tráfico que solía sostener nuestros ingresos y visibilidad.

El impacto del 'cero clic' en el ecosistema de pagos digitales
Gráfico LR

Para los medios, esto representa tanto una pérdida como una posibilidad.

La pérdida es clara: menos tráfico significa menos ingresos por publicidad programática, menos exposición y menos datos para tomar decisiones. El volumen, piedra angular de muchos modelos de negocio digital, se ha evaporado en cuestión de meses.

Pero esta crisis también es una oportunidad para volver al origen: contenido de valor, audiencias propias, lealtad, productos relevantes diseñados para humanos, no para bots. Es el momento de reconstruir el modelo real del periodismo: credibilidad, profundidad, conexión con el lector y relevancia.

La nueva era también nos obliga a exigir a la industria tecnológica un reconocimiento justo y sostenible del valor informativo que producimos. Las grandes plataformas de IA están entrenando y enriqueciendo sus modelos con contenido periodístico sin ofrecer, en la mayoría de los casos, una compensación económica para los creadores. Esta es una oportunidad clave para liderar una conversación global sobre el futuro de la información y la sostenibilidad del ecosistema.

El desafío actual no es solo adaptarse, sino reconstruir. Es el momento de acelerar la adopción de modelos directos de monetización: apps, newsletters, membresías, eventos, productos editoriales diferenciados y personalizados entre otros. No para replicar el pasado, sino para construir una relación real con nuestras audiencias.

El fin de los esteroides del tráfico nos deja una verdad incómoda, pero liberadora: la supervivencia de los medios ya no depende del “clickbait”, sino de lo que siempre ha prevalecido periodísticamente: del buen periodismo y la relevancia que seamos capaces de generar en un mundo saturado de información a través de nuestras marcas.

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