Al proponer un “desarme ético” de la inteligencia artificial (IA) y un frente común en el humanismo, España y el Vaticano plantean una tercera vía: la moral. Sin embargo, esta postura choca de frente con la realidad de la geopolítica digital
La “desaparición del centro” es uno de los resultados de la perversidad de la política convertida en espectáculo, y nos condena a la maldición del “menos pior” y a votar más “en contra de” que “a favor de”