Si bien con la Emergencia decretada por el Gobierno se detuvo gran parte de la actividad empresarial por el confinamiento para proteger a los ciudadanos del contagio del coronavirus, la crisis ha hecho que algunas labores empresariales para sobrevivir utilicen nuevos instrumentos, novedades tecnológicas o perfeccionen herramientas para atender a los consumidores y al mercado.

Parte de la fuerza de trabajo de oficina de las empresas se encuentra laborando desde los hogares; con este ajuste es probable que quieran, tanto las empresas como los ejecutivos, seguir en trabajo remoto después del aislamiento obligatorio, ya que se vienen adaptando a este cambio. Con la pandemia se fortalece la cultura de trabajo digital inteligente, lo que demanda nuevas reglas para que el trabajo flexible sea sostenible en el tiempo.

Lo anterior ha traído desocupación de oficinas y locales comerciales. Por otra parte, en vivienda, gracias a la demanda insatisfecha, al apetito creciente y a los estímulos del Gobierno especialmente para los estratos medios y bajos, pese a la pandemia, las obras se vienen reactivando en varias ciudades del país, siendo significativo el aumento en el inicio de nuevas obras y comercialización de VIS en Bogotá.

Se demuestra así que la apertura laboral inteligente, con protocolos de bioseguridad y estímulos a la demanda, son la mejor herramienta para sobreponerse a la crisis y en este caso de vivienda nueva, para fortalecer el patrimonio de los hogares. Pero, la comercialización de los proyectos, habiendo estado cerradas las salas de ventas y sus apartamentos modelo, ¿cómo se están logrando?

La rutina de los hogares ha cambiado. El acceso a la educación, al entretenimiento y la forma y frecuencia del consumo de bienes y servicios, incluida la vivienda, dan cuenta de ello. La necesidad de esta como perfecto refugio, ante la incertidumbre financiera sumado al requerimiento de espacios de calidad, pone al sector constructor de cara a un nuevo reto que consiste en comercializar sus proyectos de manera diferente.

La venta digital de vivienda, al igual que la de cualquier bien durable, viene siendo ajustada; comienza a tener éxito quien cuenta con un enfoque omnicanal como modelo de comunicación. Se logra más efectividad con la correcta alineación de una estrategia comercial y de mercadeo, que le facilite fluir al cliente en una experiencia cargada de confianza, conocimiento del asesor y lo que muchos no habían precavido, una potente herramienta de inmersión digital que le permita al cliente experimentar los espacios y el concepto del proyecto inmobiliario, reto que aplica también para los arrendamientos.

La posibilidad de concretar la venta en pandemia y en fecha posterior con el ajuste sociológico consecuente dependerá del promotor constructor en adaptar sus equipos comerciales acostumbrados a la presencialidad, mientras ganan la partida aquellas firmas especializadas en comercialización de vivienda con estrategia omnicanal que cuentan con equipos profesionales sin sesgos digitales o presenciales.

¡El reto digital es enorme!