Analistas

Densidad de cotizaciones a seguridad social

Anif se ha venido preguntando, insistentemente, sobre la verdadera densidad de las cotizaciones a la seguridad social en Colombia. Esto significa indagar sobre cuántos colombianos, respecto de la Población Económicamente Activa (PEA), contribuyen efectivamente TODOS los meses con sus pagos de pensiones y salud al conocido sistema del Pila. 

A pesar de las repetidas solicitudes que hicimos al antiguo Minprotección, para que volviera una rutina el elemental cálculo de las densidades de dichas cotizaciones en el Pila, ha resultado imposible obtener esa métrica tan fundamental para conocer el verdadero estado de la formalidad laboral del país. La verdad, esto no habla bien de la supuesta transparencia y buen gobierno que profesa la Administración Santos.

En Colombia tan sólo conocemos la proporción de contribuyentes que pagaron su seguridad social al menos una vez durante los últimos seis meses, pero la pregunta clave es: ¿Cuántos contribuyen TODO el tiempo (no cada seis meses)? Debe ser que "las autoridades" están aterradas de llegar a encontrar que si sólo uno de cada tres colombianos (en la PEA) está cotizando al menos una vez cada seis meses (33%), de pronto sólo uno de cada cuatro (25%) o uno de cada cinco (20%) cotiza todo el tiempo, lo cual hablaría a gritos sobre una situación de informalidad laboral mucho más grave de lo pensado hasta la fecha.

Anif ha hecho algunos sondeos parciales sobre cotizantes al Pila y, hasta la fecha, hemos encontrado lo siguiente: i) los cotizantes con fidelidad 100% (aquellos que cotizan todo el tiempo) tan sólo bordean 45,8% del total de cotizantes (al menos una vez al año); y ii) no se observa un gradiente decreciente "suave", sino fluctuaciones abruptas, en las densidades de cotización en el rango 11 veces hacia al menos 1 vez al año.

Bajo formalidad laboral elevada, uno esperaría densidades elevadas de 80%-90%, donde sólo 10%-20% restante no cotizaría todo el tiempo por estar vinculado a trabajos puntuales. Curiosamente, la Encuesta Social Longitudinal de Fedesarrollo (Eslf) mostraba que cerca de 66% de los empleos urbanos tenían esa condición de contratos estables (a término indefinido), pero claramente esto no se refleja en densidades de cotización que tan sólo bordean 45,8%, según nuestro muestreo.

Muchos trabajadores le daban prioridad a las cotizaciones de salud frente a las de pensiones, pues veían beneficios inmediatos en salud, pero sólo distantes y vagos a aquellas en pensiones. Desde la unificación de la base de contribución salarial, atando pensiones y salud a través del Pila, no se ha visto una mejoría en las densidades de cotización. Probablemente los estratos bajos ahora buscan con mayor ahínco subsidios en salud (Sisben) y obvian los pagos en pensiones. 

¿Por qué no se observan mejorías en las densidades de cotización, bien sea en aquellas de 100% (12 meses) o aún en las de 50% (al menos 1 vez cada seis meses)? Por razones de índole estructural que tienen que ver con: i) sobrecostos no laborales hasta de 60%, donde los parafiscales juegan un papel importante; y ii) la existencia de subsidios (Sisben). Nótese que a pesar de la generación de un millón de nuevos puestos de trabajo durante 2011, con un incremento significativo de 5% promedio año, la relación cotizantes activos (al menos una vez cada seis meses) se mantuvo estancada en cerca de 33%. Además, cerca de un tercio de esos nuevos puestos fueron de "cuenta propia", donde campea la informalidad laboral.

Si en verdad el Gobierno quiere impulsar la formalidad laboral y la mejor cobertura pensional, lo primero es dar a conocer la verdadera radiografía en materia de informalidad en seguridad social. Este sondeo estadístico de Anif indica que la situación es alarmante, pues sólo 45,8% de aquellos que cotizan lo hacen todo el tiempo (12 meses), lo cual implica que la relación cotizantes activos (todo el tiempo) / PEA, en realidad, es tan sólo de 15% y no alcanza siquiera  33% que se ha venido señalando a nivel oficial.