.
Analistas 08/08/2025

La globalización sobrevive

Rodrigo Botero Montoya
Exministro de Hacienda

El viraje del gobierno de Estados Unidos hacia el proteccionismo ha trastornado el comercio mundial. El uso discrecional de los aranceles con criterio geopolítico va en contravía de la política comercial de 80 años encaminada a liberalizar el comercio plasmada en la Organización Mundial de Comercio, OMC, y en su antecesor, el Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles, Gatt, por sus iniciales en inglés.

Las medidas iniciales encarecen significativamente el acceso al mercado estadounidense, con niveles arancelarios para distintos países que oscilan entre 10% y 50% en ciertos casos. La búsqueda de un criterio para explicar las diferencias arancelarias sugiere que se intenta reducir el superávit comercial con China y con otras naciones asiáticas. El tratamiento dado al Brasil, a la India y a Sudáfrica revela una actitud inamistosa hacia los Brics.

La Unión Europea y Japón aceptaron recargos arancelarios de 15%. Washington está utilizando la política comercial para reducir desequilibrios, generar recursos fiscales y para sancionar a los adversarios.

Con algunos socios comerciales importantes tales como el Reino Unido, La Unión Europea y Japón, se llegó a un acuerdo por medio de una negociación, en condiciones asimétricas. Para la mayoría de los demás países hubo una notificación acerca del respectivo arancel que les correspondería. China es el único país que puede negociar con Estados Unidos en condiciones de igualdad en materia comercial.

La Unión Europea es una superpotencia comercial que podría hacer valer su peso relativo una negociación con Estados Unidos, siempre y cuando hubiera consenso entre sus miembros para aplicar retaliaciones si fuere necesario. Eso no sucedió en este caso, lo cual colocó a Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, en una posición negociadora débil frente a Donald Trump. El estadista holandés Paul-Henri Spaak (1899-1972), afirmaba que en Europa había dos clases de países: los países pequeños, y los países que todavía no se habían dado cuenta que eran pequeños.

La sustitución de un sistema comercial con normas aplicables a todos y un árbitro internacional para resolver disputas por la ley del más fuerte ha sido recibida con explicable alarma. Para algunos analistas, el fraccionamiento del comercio internacional y la disrupción de las cadenas de suministro pueden interpretarse como el fin de la globalización y sus ventajas. Aunque es previsible un impacto negativo sobre los flujos comerciales y el crecimiento global, la economía internacional ha demostrado hasta ahora tener la suficiente resiliencia para amortiguar el choque del proteccionismo.

En mayor o menor grado, todos los países del mundo tendrán que hacer ajustes en sus políticas económicas para adaptarse a la nueva situación. En Estados Unidos, por ejemplo, se observan presiones inflacionarias atribuibles al proteccionismo y pérdida de dinamismo en el mercado laboral.

Colombia salió relativamente bien librada con un arancel de 10%. Un manejo diplomático inteligente contribuiría a eximir del recargo a las flores y a otras exportaciones.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 12/03/2026

Irán: ¿riesgo calculado o error estratégico?

Gran parte de la cúpula fue neutralizada y 85% de la infraestructura militar destruida. Con su capacidad naval diezmada, Teherán pierde su principal herramienta de presión: el control del estrecho de Ormuz, paso crítico para la estabilidad energética global

ÚLTIMO ANÁLISIS 14/03/2026

Infinita gratitud a quienes nos dejan su experiencia

Hoy, en la Empresa, la edad promedio de nuestras y nuestros trabajadores es de 47 años, lo que significa contar con servidores de experiencia, conocimiento y excelencia técnica. Del personal técnico y tecnólogo, que suma 2.290 personas, 125 se pensionarán durante los próximos 5 años

ÚLTIMO ANÁLISIS 13/03/2026

Hielo

Se construye, se avanza y los resultados se evaporan. Este tipo de situaciones cotidianas, donde el progreso parece diluirse, son muy propias de las economías y los sistemas latinoamericanos.