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Analistas 14/10/2021

Lecciones de Nueva Zelanda para Colombia

Roberto Rave Ríos
Co Fundador Libertank

Es muy común escuchar las bondades y los beneficios que tienen países como Nueva Zelanda, Noruega y Suecia. Inclusive muchos se atreven a afirmar que en estas naciones el socialismo es funcional y que por esto allí se tiene una calidad de vida muy superior a la que se ostenta en Latinoamérica.

Pensemos en un país en donde cualquier ciudadano para inscribirse a una medio de comunicación internacional como The Economist o La República tenía que pedir permiso al ministerio de hacienda debido a la regulación cambiaria, pensemos también en un país en donde estaba regulado el salario mínimo y máximo, entonces un empresario debía pedir permiso al ministerio de hacienda para dar un bono salarial o un incentivo, pensemos en un país en donde el dueño de las aerolíneas y de las grandes empresas era el gobierno nacional. Ese era Nueva Zelanda.

Y entonces, ¿qué fue lo que hizo un país con un estancamiento económico de casi 30 años para ser hoy uno de los más prósperos? ¿Por qué este conjunto de islas que anteriormente tenía control de divisas, altas regulaciones y una imposición de un salario mínimo y máximos por parte del Estado ocupa hoy los primeros lugares en el Doing business, en el índice de libertad económica, en transparencia internacional y los demás indicadores de calidad de vida?

En gran parte, esto se debe al primer ministro Roger Douglas que venía del partido laborista e implantó medidas sustanciales para transformar a Nueva Zelanda. ¿Del partido laborista? Se preguntarán sorprendidos algunos lectores. Es como si alguien del partido político de Jorge Robledo, Gustavo Petro, Nicolás Maduro o Daniel Ortega, implementara un paquete de reformas para disminuir el tamaño del Estado y fortalecer el tejido empresarial. Bien mencionaban Vargas Llosa, Montaner y Apuleyo Mendoza en su libro el “El regreso del idiota”, que el mundo vive dos izquierdas, la izquierda Vegetariana que es la que hace alusión a los países escandinavos y en donde se respeta la democracia y se exalta la propiedad y la empresa privada, y la izquierda carnívora que es la que ha padecido Latinoamérica y en momentos históricos se ha traducido en guerrillas, narcotráfico y en el irrespeto a la institucionalidad, la democracia y la empresa privada.

A continuación, algunas lecciones de la transformación:

1. Se estabilizó la moneda. El dólar Kiwi venía rezagado y le ocasiona muchos problemas a la economía de Nueva Zelanda entre ellos el desincentivo de la inversión extranjera. Mientras tanto en Colombia algunos proponen imprimir billetes.

2. Se dio una gran apertura comercial por un tratado de libre comercio con Australia que le trajo grandes beneficios a la economía. Mientras tanto y ad portas de unas elecciones trascendentales para el país, existen candidatos que hablan de volver a una economía cepalina y cerrada ante el mundo.

3. Se eliminaron los subsidios que generaban desincentivos. Mientras tanto algunos académicos y políticos proponen una “renta básica universal” inviable en un país que no cuenta con los recursos y que olvida que el dinero público no se crea con una impresora sino que proviene de los contribuyentes. Una cosa es hablar de un mínimo vital y otra de una renta básica universal que por ejemplo fue votada negativa por todos los ciudadanos suizos.

4. Se dio una disminución de la carga impositiva a las empresas. Por ejemplo, el impuesto a la renta corporativa disminuyó de más de 48% a menos de 30%, aumentando el recaudo en más de 20%. Mientras tanto, en Colombia algunos proponen más impuestos corporativos a la vez que hablan de generación de empleo como política social. Más impuestos para las empresas son más obstáculos para su crecimiento y generación de empleos.

5. Se implementaron los vouchers educativos con el objetivo de eliminar la burocracia en la educación. Mientras tanto Fecode retrasa la presencialidad de los colegios públicos y se adueña de la voz de los “educadores”.

6. Se disminuyó el tamaño del Estado. Sacar el Estado de todos los espacios en donde no era útil y disminuir el gasto gubernamental fue el gran objetivo de Roger Douglass.

Se privatizó la mayoría de las empresas estatales para hacerlas más eficientes y disminuir el aparato burocrático. Por ejemplo el ministerio de transporte pasó de tener casi 5.800 empleados a tener solo 53. Mientras tanto, algunos candidatos presidenciales hablan de un aumento del gasto del Estado y de su burocracia.

“Copien lo que los países ricos hicieron para hacerse ricos, no copien lo que hacen ahora que ya son ricos" decía el gran economista Milton Friedman.

Quien cree que las batallas en Colombia son ideológicas o partidistas está totalmente equivocado, nos encontramos ante la misma batalla que dieron nuestros ancentros en épocas independistas, la batalla por la libertad, la seguridad y la justicia. Libertad, seguridad y justicia para caminar por las calles sin miedo a perder la vida, para correr tras nuestros sueños, para emprender una gran empresa, o una pequeña, para andar por la vida buscando la felicidad. Esa es la dimensión de la elección presidencial que enfrentaremos el próximo año