Analistas

Economía y corrupción

En medio de las dificultades que afronta nuestra región, es preciso preguntarnos sobre el factor común que hace que nuestros países se asemejen en problemáticas sociales, desarrollo humano, desarrollo económico e inestabilidad política. La respuesta a esto ha sido planteada por diferentes teóricos económicos como los escritores del best seller ‘Por qué fracasan los países’. Al respecto, existe una coincidencia entre los estudios de la mayoría de los intelectuales de la región: la corrupción.

La corrupción ha fragmentado de manera salvaje la relación entre los gobernantes y los gobernados, ha golpeado con knock out la institucionalidad como eje trascendental en el desarrollo de los países, además ha deformado la conciencia de los dirigentes y sus ciudadanos, distorsionando lo común de lo correcto.

Hace pocos días, el presidente colombiano Juan Manuel Santos recalcó en uno de sus discursos públicos la incidencia de los medios de comunicación en el mediocre crecimiento del PIB que ha tenido el país. Estas acusaciones son muy similares a las que solía hacer Correa en momentos de crisis. Me llevó esto a pensar en la incidencia de los medios de comunicación en el crecimiento de un país, pero luego de observar la certeza de las noticas sobre el pobre rendimiento económico de Colombia en los últimos años, concluí que el caso puntual de estudio me era inútil para descifrar esta correlación. Me dediqué entonces a encontrar la conexión entre la corrupción y el crecimiento de los países.

Alrededor nuestro podemos encontrar muchos ejemplos. Uno de ellos es el citado por Oppenheimer: “Es cierto que, a corto plazo, los escándalos de la corrupción causan estragos económicos. El mercado bursátil de Brasil cayó más del 10% el 18 de mayo, tras las noticias sobre una grabación que parece involucrar a Temer en un intento de sobornar a un legislador. Y la agencia crediticia Moody’s dijo hace pocos días que el escándalo de Odebrecht frenará el crecimiento de varios países, debido a que grandes proyectos de infraestructura en varios mercados han sido suspendidos, y muchos posibles inversionistas podrían asustarse ante las próximas revelaciones.”

Por otro lado, vemos cómo Kirchner erosionó la economía argentina. Un caso más esclarecedor es el de Venezuela, donde la corrupción logró algo que parecía imposible: empobrecer a la nación con más reservas de petróleo del mundo. También Colombia ha sido golpeada por la corrupción que disminuye casi en 4 puntos el PIB, según los analistas. Un informe de Forbes México indica que el costo de la corrupción en este país representa el 10% de su PIB.

Así las cosas, la ley de causa y efecto es aplicable a la corrupción y al crecimiento económico en Latinoamérica. A mayor corrupción, mayor pobreza y deterioro social e institucional.  Es por esto que el combate frontal contra la corrupción es una acción fundamental a la hora de alcanzar un mayor desarrollo económico.