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Analistas 14/03/2021

Perro sin patas no oye

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group

Cuentan de un experimento sobre las consecuencias para un perro al que le ordenaba saltar y este obedecía de inmediato, y resolvieron inmovilizarle las extremidades una a una y dándole la orden el perro al oír la orden se las arreglaba para saltar hasta cuando ya tenía las cuatro extremidades inmovilizadas y no pudo saltar. Una de las conclusiones fue que "los perros sin patas no oyen"; y eso es precisamente lo que nos sucede cuando se concluye sin tener la información adecuada, real y cierta.

En la coyuntura actual las preocupaciones reales de la población, de los empresarios, la academia y del Gobierno están enfocadas en la salud con la aplicación urgente de la vacuna y la necesidad de reactivar la economía para poder tener empleo y recursos para la educación, la salud, la justicia e inversiones; siempre tomando en cuenta la información, la planeación y los estudios previos. En contraste, las conversaciones en algunos medios que hacen de caja de resonancia a los políticos con temas sacados de contexto son los que pueden enervar al público y así enarbolar sus banderas políticas con conclusiones y hipótesis tan ridículas como la de que los perros sin patas no oyen.

Teorías sin fundamento han llevado a muchos a pensar que ser empresario es malo y que la culpa de todas las desgracias son los empresarios. Esa deducción es negar el conocimiento, el coraje y el compromiso de gente maravillosa con su deseo de superación, su habilidad para resolver problemas y ofrecer servicios y productos, con deseo de darle a su familia una vida mejor y contribuir con la sociedad. Esas personas son quienes, desde su venta de mango o de chance hasta la más grande industria, generan bienestar y desarrollo a través de empleos e impuestos; al final del día todos somos o nos debemos a los empresarios por lo que solo se explica esa narrativa desde un interés político que pretende acabar con la libre empresa.

Otra tesis en boga es la necesidad de acabar con la industria de la minería por qué es altamente contaminante. Eso es negar a priori y sin fundamento los avances técnicos, ambientales, sociales y jurídicos que garantizan una industria que ha asegurado los mejores estándares de vida en los países desarrollados. Pero no se escuchan propuestas ni posiciones claras referidas a la solución al verdadero problema ambiental que sufre Colombia que esta principalmente en la ilegalidad que está destruyendo el Amazonas, pulmón del mundo y potencial fuente de recursos económicos a través de la conservación y el cuidado. Esto no se logra atacando y acabando la industria más importante, más regulada, más vigilada y que más invierte y esta más comprometida con su entorno social, cultural y ambiental.

Si vemos algunas cifras*, es 60% del presupuesto del Casanare y más de 50% de Meta, Cesar y Guajira; en regalías a entregado a la nación más de $30 billones para la salud, la educación y el bienestar de todos los colombianos; es la industria que hace compras anuales a empresas nacionales y locales por $14 billones que se traducen nuevamente en empleos e impuestos; y la cual por cada $1.000 que genera en valor agregado, aporta $8 en inversión social (puesto en perspectiva, es el doble que el impuesto del 4 por 1.000 a las transacciones financieras).

Es a su vez la industria que ha contribuido a disminuir las Necesidades Básicas Insatisfechas NBI en los municipios mineros de 61 en 1993 a 33,2 en 2018 y que por eso para los habitantes de la Guajira*, por ejemplo, 85% de gente considera que la minería es buena para el país. Mientras por acá bloquean con discursos y bloqueos baladíes fomentados por políticos populacheros, en Canada, Australia, México, Chile y Perú se llevaron en 2020 la inversión con incentivos a la exploración y nuevos proyectos**. Queda en evidencia que esta es otra manipulación desde los intereses de quienes nunca proponen para generar riqueza y bienestar, pero viven en casas de cemento, ladrillos, baldosas; quieren más y mejores vías y han usufructuado de la infraestructura física de la salud, la educación, los acueductos, seguridad y salarios que paga esta industria vía impuestos, regalías y contribuciones, todo gracias a la minería.

El planeta ciertamente necesita de prácticas amigables con el medio ambiente y la sociedad. En esa lógica podemos decir que gracias a un esfuerzo gigante de las empresas petroleras y el gobierno, se han dejado de talar árboles para poder cocinar con gas natural y propano, lo que ha significado aportes al ambiente. Pero más importante aún, es la prevención de enfermedades respiratorias, cáncer pulmonar y no menos importante la calidad de vida para las mujeres que eran las encargadas de la preparación de los alimentos.

Por otra parte, 60% de la producción de energía es con hidroeléctricas. Gracias al gas barato que tenemos -y que es combustible limpio y de transición-, se está produciendo energía más limpia pues las termoeléctricas se han convertido de carbón a gas. Queda el transporte público y particular y vemos que en Europa, y Norte América se están moviendo mayormente con gas y con electricidad con motores diseñados desde fabrica con altas tecnologías para evitar contaminaciones, por lo que debemos es buscar y asegurar gas para la salud y calidad de vida de la gente, la producción de energía, la industria en procesos de transición, el transporte y ojalá con excedentes para poder exportar y generar divisas para el bien de todos los colombianos.

Con esta información básica en esta coyuntura electoral lo que debemos preguntar a los políticos es: ¿Cómo ellos se van a comprometer a cuidar lo existente y asegurar esas riquezas que nos pertenecen a todos?, ¿cómo van a incentivar las nuevas inversiones y los nuevos proyectos mineros y petroleros?, ¿cómo invertir lo ganado en el sector minero energético en proyectos más sostenibles que nos aseguren nuevas riquezas en calidad de vida, conocimiento, salud y economía?, ¿cómo hacer para que los impuestos por emisión de CO2 de todos los países lleguen a Colombia y sean invertidos en nuestro Amazonas y nuestros bosques?, ¿cómo hacer para que los políticos que representan las regiones ayuden al desarrollo y a la prosperidad de los territorios?, ¿cómo anticiparnos a las nuevas agendas y requerimientos mundiales para poder exportar la producción de nuestros campesinos, industriales y mineros?, ¿cómo hacer para que la burocracia se enfoque en hacer justicia y ayudar a facilitar y no ha complicar?, ¿cómo van a acabar con la ralea que está dañando al país en lo social, ambiental, económico y reputacional?

*ACM Foro Un país sin minería
**Barometro Petrolero JA&Asociados
***S&P Global Instituto Fraser. Cálculos ACM