Cada día que pasa, Petro se hunde más en el lodo. Su reciente decisión de reconocer a Iván Cepeda como presidente electo (...) es la prueba fehaciente de que Petro nunca ha sido un demócrata
Colombia perdió, en menos de dos décadas, la capacidad demográfica de reponerse. Ya somos, en fecundidad, más frugales que Italia y que España. Nos igualamos con el Japón envejecido