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Re-aprender a respirar

Lo primero que hace el ser humano cuando llega al mundo y que le permite vivir es respirar. Es la primera acción que da vida y es la primera que se olvida en la adolescencia y adultez, lo que hace que la rabia y la falta de inteligencia emocional se apoderen de la gente en empresas, familias y aun en la calle.
Daniel Coleman, en su libro “Inteligencia Emocional”, menciona la importancia de tomarse mínimo 10 segundos o dar una vuelta y regresar para evitar tomar decisiones en caliente o con rabia. El coeficiente emocional es el que hace que podamos manejar las emociones para evitar múltiples problemas e inconvenientes en las relaciones con todos los que nos rodean.

Pero casi todo el mundo ha olvidado la acción básica que da vida: respirar. En cada situación, reunión, circunstancia, todos se toman de forma personal lo que se dice, actuando desde el ego y causando dramáticas consecuencias. El 99% de las veces cuando las personas conversan no están refiriéndose a ustedes necesariamente, pero aun así ustedes se lo toman de manera personal.

De allí la importancia de aprenderse de corazón los cuatro acuerdos y de re-aprender a respirar.

“Los cuatro acuerdos” de Miguel Ángel Ruiz señala los principios básicos para vivir en plenitud. Primero, “No suponer”: si algo no está claro, pregunte. Las suposiciones llevan a romper la comunicación, la gente tiende a hacerse una película que resulta ser pura ficción. Segundo, “Honrar las palabras”: ser coherente y auténtico, si se promete algo, se debe cumplir, debe haber coherencia entre lo que se dice y lo que se hace. Tercero, “Haz siempre lo mejor”: dar la mejor versión de sí mismo en todo momento hará que este mundo sea un poco mejor, cada noche el ser humano muere, podría decirse, y cuando despierta tiene una nueva oportunidad de hacerlo mejor. Algunas personas no dan su mejor versión pensando en que los demás van a portarse como desadaptados, entonces no importa cómo se porten los demás, importa cómo lo haga usted, sea el ejemplo a seguir. Y cuarto, “No debe tomarse los comentarios como algo personal”: la gente a veces habla por hablar, y si dijesen algo para tratar de lastimar a los demás no tiene nada que ver con usted, sino con lo que realmente tienen en su corazón, de manera que no tomarse nada personalmente va a hacer que usted pueda estar tranquilo, sin que se importune.

Ahora, para los que no saben respirar, me permito recomendar algunas aplicaciones para aprender el arte de la inteligencia emocional a través de la respiración adecuada.

Calm: aplicación que cuenta con una opción de ejercicios de respiración y meditación, que sirve también para mejorar el sueño. Importante teniendo en cuenta que 50% de la población mundial sufre de insomnio.

Pacifica: aplicación que sirve para observar su estado de ánimo. “Permite agregar metas diarias, escribir un diario de pensamientos, revisar el historial de ánimo, probar técnicas de relajación”.

MindShift: aplicación que sirve para adultos que manejan mucha ansiedad y estrés. “La idea es aprender a cambiar la manera en la que se ve la ansiedad para no tener que evitarla sino aceptarla, y así mantenerla bajo control”.

Mi favorita: Muse. Es un monitor que escanea el cerebro, enseña cómo respirar y meditar. Allí se encontrarán retos y premios, lo que hace que avanzar en la técnica se haga de forma divertida.

Recuerde cómo respirar, siga los cuatro acuerdos y verá cómo la vida se torna en un lugar extraordinario lleno de armonía.